XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas

5, 6 y 7 de noviembre 2026

Comunicaciones: Casos clínicos

¿Urticaria crónica o psoriasis? La evolución clínica como clave diagnóstica (póster)

Ámbito del caso

Atención Primaria.

Motivos de consulta

Mujer de 51 años que consulta por lesiones cutáneas generalizadas, pruriginosas y recurrentes, de predominio en tronco y miembros superiores de semanas de evolución.

Historia clínica

Enfoque individual

Destacan antecedentes de hipertensión arterial, diabetes mellitus tipo 2, fibromialgia y estenosis de canal lumbar.

Refiere lesiones cutáneas que inician en 2020, tras infección por COVID-19, con brotes de 3-4 meses, con periodos asintomáticos de hasta 6 meses. A la exploración se observan placas eritematosas sobreelevadas, de 1-5 cm, con crecimiento centrífugo, ocasional aclaramiento central, sin descamación ni síntomas sistémicos.

Se realiza analítica, sin alteraciones relevantes.

Se orienta inicialmente como urticaria crónica, y se trata con antihistamínicos y corticoides tópico y oral, con respuesta parcial.

En 2025 cambia la morfología: lesiones eritematosas puntiformes y descamativas, placas en cuero cabelludo y afectación de pliegues interglúteo, infrabdominal e inframamario.

Se reconsidera el diagnóstico con sospecha de psoriasis y se inicia tratamiento tópico, con mejoría leve. Posteriormente progresa hasta afectar al 40-50% de la superficie corporal, con intenso prurito y repercusión en la vida diaria, por lo que se deriva a Dermatología.

Enfoque familiar y comunitario

No se identifican factores familiares o comunitarios relevantes. Se valora la repercusión de la enfermedad sobre la vida cotidiana.

Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas

La evolución prolongada, la respuesta parcial y el cambio morfológico hacen reconsiderar el diagnóstico inicial. Dermatología confirma diagnóstico de psoriasis gutata, anular e inversa, extensa y sintomática.

Tratamiento y planes de actuación

Por extensión y repercusión se indica tratamiento biológico. Se descarta metotrexato por hipertransaminasemia en contexto de hígado graso y retinoides por dislipemia y riesgo cardiovascular. Se inicia tratamiento con adalimumab 40 mg cada 2 semanas subcutáneo. 

Evolución

Tras la segunda dosis desaparecen las lesiones. Presenta posteriormente una infección urinaria febril aislada, sin otros efectos adversos relevantes. Continúa seguimiento conjunto y con muy buena tolerancia y mejoría de la calidad de vida.

Conclusiones (y aplicabilidad para la Medicina de Familia)

El seguimiento longitudinal en Atención Primaria permitió detectar el cambio de patrón y cuestionar el diagnóstico inicial ante una evolución y respuesta terapéutica discordantes.

Este caso destaca la importancia de reconocer diferentes patrones de psoriasis, valorar su extensión y repercusión, y considerar las comorbilidades al planificar el tratamiento.

El Médico de Familia mantiene un papel esencial en la reevaluación diagnóstica, coordinación asistencial y seguimiento clínico.


Comunicaciones y ponencias semFYC: 2026; Comunicaciones: Casos clínicos. ISSN: 2339-9333

Autores

Ruíz Sosa, Marlene
CS Santa María de Guía. Las Palmas
Padron Jimenez, Raquel
CS Santa María de Guía. Las Palmas
Vega Brito, Sabina
CS Santa María de Guía. Las Palmas