XXXV Congreso de Comunicación y Salud
7, 8 y 9 de mayo 2026
Atención Primaria, atención hospitalaria.
Muchos pacientes evitan hablar de escapes de orina por vergüenza o miedo a ser juzgados, o porque simplemente creen que son cosa de la edad. Debemos crear un ambiente de confianza en la consulta desde el primer momento y no subestimarlos.
Enfoque individual
Ana de 72 años, diagnosticada de Enfermedad de Parkinson e hipertensa, en una revisión de su hipertensión; comenta entre susurros, y la orina, ¿también está bien?, se queda en silencio; el médico le hace preguntas abiertas con naturalidad (¿alguna vez has notado que se te escapa la orina, al reír, toser?, ¿alguna vez no llegas a tiempo al baño?), sin juzgar o minimizar el síntoma (esto le pasa a muchas mujeres, no estás sola), e intentando valorar su impacto en su calidad de vida (¿estos escapes te generan molestias o te limitan tus actividades diarias?).
A través de la escucha activa Ana comenta que es una mujer activa y social, pero los escapes están limitando su calidad de vida; desde hace meses no sale de casa por temor a no llegar a tiempo al baño, al posible olor a orina, ni queda con sus amigas y se encuentra realmente desanimada.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Se explican posibles diagnósticos de forma clara y las distintas opciones terapéuticas entre los que hay que sospechar vejiga hiperactiva o ser un efecto secundario de sus tratamientos.
Tratamiento y planes de actuación
Valoración integral con derivación a Neurología, para valorar posible vejiga hiperactiva y ajustar tratamiento y a Urología para realizar estudio urodinámico y tratamiento adecuado. Además de apoyo psicológico.
Evolución
Los resultados fueron sorprendentes, en pocas semanas Ana recuperó el control de su vejiga y con él, la confianza y calidad de vida.
Los escapes de orina no son un simple síntoma, que no debemos subestimar y tratar sin más, sino que debemos realizar un abordaje integral, que considere las interacciones entre las distintas patologías y tratamientos; pueden ser la puerta de entrada a un diagnóstico que cambie la vida del paciente.