XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Mujer de 42 años que acude al Centro de Salud de forma urgente refiriendo sensación de quemazón, eritema y calor en cara, cuello y tronco 30 minutos después de haber ingerido atún cocinado, previamente congelado. Refiere malestar general y leve sensación de mareo, sin dificultad respiratoria, disfagia o sensación de impactación alimenticia. Su marido, quien había consumido lo mismo, se encuentra asintomático.
Enfoque individual
Se monitoriza a la paciente, objetivándose constantes vitales en rango. A la exploración física destaca flushing facial y en cara anterior de cuello, tórax y parte superior de la espalda. No se observan lesiones habonosas. Orofaringe normal sin edema, úvula centrada. Auscultación cardiopulmonar sin ruidos sobreañadidos.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
El cuadro clínico y el antecedente de consumo previo de pescado congelado son sugestivos de escombroidosis o intoxicación por escombroide. Se produce cuando el pescado se almacena de forma inadecuada (en temperaturas superiores a 4 ºC). En estas condiciones el pescado experimenta una proliferación bacteriana que convierte la histidina presente en la carne del pescado en histamina; siendo esta la que desencadena un cuadro similar a una reacción alérgica al pescado o marisco en el cuerpo de la persona que lo consume. Debido a esta confusión, muchos cuadros de reacción alérgica son en realidad una intoxicación por escombroide.
Tratamiento y planes de actuación
Suele resolverse en un plazo de 12-48 h sin tratamiento y sin dejar secuelas a largo plazo. En ocasiones. En pacientes sin dificultad respiratoria ni hipotensión se puede administrar una dosis única de antihistamínico H1. En cuadros moderados o graves pueden ser necesarias otras medidas de soporte y observación en el servicio de urgencias.
Evolución
En el caso de nuestra paciente se administra metilprednisolona endovenosa y dexclorfeniramina intramuscular y se derivó a urgencias hospitalarias para valoración. Allí se mantuvo 6 horas en observación sin necesidad de pautar más medicación ni realizar otras pruebas complementarias. Tras mejoría clínica se dio el alta con antihistamínico oral por si precisara.
La intoxicación por escombroide es una patología relativamente frecuente, habitualmente infradiagnosticada por su similitud con otras patologías como la reacción alérgica. Es importante tenerla en cuenta y recordar que suele tratarse de un cuadro banal y que puede evitarse manteniendo una correcta conservación de los alimentos.