XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria.
Mujer de 59 años que acude a consulta de recaptación para control crónico de hipertensión arterial.
Enfoque individual
Entre sus antecedentes destaca dicha hipertensión arterial.
Refiere molestias abdominales ocasionales tipo cólico, localizadas en hemiabdomen superior. Refiere aumento progresivo de perímetro abdominal de tiempo de evolución que relaciona con ganancia ponderal. Niega otra clínica acompañante.
A la exploración, abdomen globuloso, palpándose masa abdominal irregular en epigastrio, mesogastrio, hipogastrio y fosa ilíaca derecha, de consistencia visceral no dolorosa, no reductible ni modificable con Valsalva. Sin signos de irritación peritoneal. Ruidos hidroaéreos conservados. No hepatoesplenomegalia.
Se solicita tomografía computarizada (TC) abdominal de forma preferente, informada como "masas intraabdominales en mesogastrio y espacio de Douglas que impresionan como primera posibilidad de tumores anexiales presumiblemente benignos, asociando ascitis y derrame pleural". También se solicitó analítica completa, sin alteraciones.
Enfoque familiar y comunitario
Adecuado apoyo familiar y comunitario.Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
El TC describe la tríada del síndrome de Meigs, a falta de confirmación anatomopatológica de fibromas ováricos. Pese a orientar hacia benignidad, en todo momento se valoró que la masa pudiese ser maligna, tanto ovárica como de otro origen ginecológico.
Tratamiento y planes de actuación
Se solicitó valoración a Ginecología de forma preferente. A los dos meses se le practicó una anexectomía bilateral, con excelente evolución. Mantuvo buen control del dolor con analgesia y buena evolución de la herida, con curas locales posteriores en el Centro de Salud por parte de enfermería.
Evolución
El diagnóstico de la anatomía patológica fue de fibromas ováricos en ambas anexectomías. La citología de líquido de lavado peritoneal fue negativa para malignidad. Tras este resultado se pudo confirmar que, efectivamente, la sospecha diagnóstica principal era la correcta, presentando la paciente un síndrome de Meigs, una entidad muy rara caracterizada por la triada indicada anteriormente, que desaparece tras la extirpación del tumor.
Se puede concluir que el sistema de derivación preferente fue muy rápido y eficiente en esta ocasión, destacando la importancia de la coordinación del equipo de Atención Primaria entre sí y con otras especialidades. También destacaría la importancia de los controles rutinarios en pacientes catalogados como crónicos, ya que nos permiten detectar múltiples patologías comunes o, como en este caso, más infrecuentes.