XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria.
Control de la tensión arterial y valoración general.
Enfoque individual
Hombre de 60 años, no fumador, con hipertensión arterial (HTA) diagnosticada en 2016, dislipemia y sobrepeso desde 2021, en tratamiento con Enalapril.
No acude a controles hasta 2026, cuando, tras cambios en su situación laboral y personal, consulta para control de la tensión arterial.
La exploración es anodina. La analítica muestra dislipemia (colesterol total 251 mg/dL, LDL 165 mg/dL, triglicéridos 219 mg/dL), hipertransaminasemia (GOT 82 U/L, GPT 98 U/L), hiperglucemia y hemoglobina glicosilada 8%, compatible con diabetes mellitus tipo 2 (DM2) de nuevo diagnóstico.
Ante HTA, dislipemia, DM2 y obesidad, se cataloga como síndrome cardiorrenal-metabólico y se completa estudio para valoración integral:
Cardiológico: sin signos de hipertrofia ventricular izquierda en electrocardiograma, ni síntomas de insuficiencia cardíaca (pendiente de péptido natriurético: ProBNP).
Vascular: ecografía carotídea en atención primaria (AP) donde se objetiva aterosclerosis con placa de ateroma en el inicio de la carótida interna izquierda, e índice tobillo-brazo normal bilateral.
Renal: no microalbuminuria, filtrado glomerular y creatinina normal.
Hepático: hipertransaminasemia (pendiente de estudio), y ecografía abdominal en AP compatible con esteatosis hepática.
Metabólico: obesidad grado II con índice de masa corporal 36 kg/m² y perímetro abdominal 119 cm.
Enfoque familiar y comunitario
Madre fallecida por cardiopatía isquémica.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Se clasifica en el estadio 3 del Síndrome cardiorrenal-metabólico dada la aterosclerosis carotídea. Se calcula el riesgo cardiovascular (SCORE-2DM) del 10,4%.
Tratamiento y planes de actuación
Se incide en, dieta saludable y ejercicio, y se inicia Atorvastatina, Metformina y Enalapril (pautado previamente). Se insiste en la adherencia terapéutica.
Evolución
Actualmente el paciente ha bajado 14 kg de peso, la tensión está controlada y se planifica el control evolutivo.
El síndrome cardiorrenal-metabólico constituye un «continuum clínico» en el que la acumulación de factores de riesgo puede conducir de forma silente al daño orgánico y, finalmente, a eventos cardiovasculares. Este caso refleja un perfil frecuente en AP, donde los factores de riesgo aparecen progresivamente y la detección precoz resulta fundamental para prevenir o retrasar el daño orgánico. El abordaje de estos pacientes debe ser integral, contribuyendo a modificar el curso de la enfermedad y reducir el riesgo cardiovascular.