XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria.
Dolor de pulgar en paciente de 41 años.
Enfoque individual
Sin antecedentes de interés. Médico, practica deportes de raqueta.
Enfermedad actual: consulta a su Médico de Familia por dolor en pulgar izquierdo tras traumatismo tres semanas antes. A la anamnesis refiere dolor a la movilización y flexión del dedo tras recibir pelotazo con hipertensión mientras jugaba al pádel, que se confirma en la exploración, además de hematoma en resolución en eminencia tenar e hiperlaxitud metacarpofalángica. Los síntomas empeoran con gestos de la vida diaria como abrocharse un botón o coger cualquier objeto. Ha realizado tratamiento con ibuprofeno e inmovilización con férula pero persiste el dolor y la limitación funcional. No consultó antes pensando que el dolor era normal dada la fuerza con la que recibió el pelotazo.
Pruebas complementarias: radiografía sin lesión ósea. Se realizó por su cuenta resonancia magnética apreciando rotura parcial del ligamento colateral cubital de la articulación metacarpofalángica del 1.º dedo, sin evidencia de lesión de Stener (retracción del ligamento en la aponeurosis del músculo aductor)
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Juicio clínico: rotura del ligamento colateral cubital del pulgar.
Diagnóstico diferencial: fractura 1.ª falange, capsulitis, rotura muscular.
Identificación de problemas: continuar con tratamiento conservador o derivación a Traumatología para valorar tratamiento invasivo.
Tratamiento y planes de actuación
Traumatología recomienda tratamiento conservador al no haber inestabilidad articular ni retracción ligamentosa.
Evolución
Resolución de la rotura en resonancia de control con mejoría clínica aunque sin desaparición del dolor, a pesar de realizar rehabilitación para fortalecer la musculatura del pulgar.
La rotura del ligamento colateral cubital del pulgar o fractura del esquiador es una lesión producida por abducción forzada del pulgar, frecuente tras caídas con el bastón de esquí, aunque también se da en deportes que impliquen golpear una pelota. El tratamiento es conservador, si la rotura ligamentosa es parcial, o quirúrgico si la rotura es completa. Ante cualquier paciente que consulte por un traumatismo es fundamental realizar una buena anamnesis, haciendo hincapié en el mecanismo de lesión, que nos hubiera llevado al diagnóstico sin atribuir el dolor a otras lesiones por el golpe, como la capsulitis o rotura muscular, evitando además retraso en el tratamiento o solicitud de pruebas complementarias.


