X Jornadas de Medicina Rural de la semFYC
2 y 3 de octubre
Atención Primaria, ámbito rural.
Varón de 76 años que consulta por dificultades en sus relaciones sexuales tras iniciar una nueva relación afectiva después de enviudar, en un contexto de inseguridad y malestar emocional.
Enfoque individual
- Antecedentes: hipertensión arterial, diabetes mellitus tipo 2 y cardiopatía isquémica estable.
- Tratamiento: antihipertensivos, antidiabéticos orales y estatinas.
- Anamnesis: refiere disfunción eréctil con ansiedad anticipatoria, sentimientos de fracaso y miedo a no satisfacer a su pareja. Expresa creencias edadistas (“a esta edad ya no debería importar”) y mandatos de masculinidad vinculados al rendimiento, y presión de rol masculino (1). Consulta tardía por vergüenza.
Enfoque familiar y comunitario
Viudo desde hace 2 años, con nueva relación afectiva. Contexto sociocultural que invisibiliza la sexualidad en personas mayores y refuerza modelos de masculinidad centrados en la potencia sexual, dificultando la expresión emocional y la búsqueda de ayuda (2).
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Juicio clínico, diagnóstico diferencial e identificación de problemas:
Disfunción eréctil multifactorial con predominio psicógeno. Problemas identificados: ansiedad de rendimiento, influencia del edadismo, modelo de masculinidad restrictivo y déficit de comunicación sobre sexualidad y mandatos de masculinidad (3).
Diagnóstico diferencial: causas orgánicas, efectos farmacológicos, trastornos afectivos.
Tratamiento y planes de actuación
Evolución
A las 6–8 semanas, mejoría de la función sexual, disminución de la ansiedad y aumento de la satisfacción relacional. El paciente refiere cambio en su percepción de la sexualidad, con mayor enfoque en la intimidad.
El edadismo y los modelos tradicionales de masculinidad condicionan la vivencia de la sexualidad en personas mayores y dificultan su abordaje clínico. La comunicación centrada en la persona permite mejorar la función sexual y el bienestar emocional.
Aplicabilidad para la Medicina de Familia:
La Atención Primaria es clave para detectar necesidades no expresadas y abordar la sexualidad desde un enfoque integral. El médico de familia, mediante habilidades de comunicación clínica, puede generar espacios seguros, cuestionar estereotipos de género y mejorar la calidad de vida de sus pacientes.