XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria.
Debilidad generalizada y astenia de meses de evolución. Asociando deterioro funcional progresivo.
Historia clínica
Enfoque individual
Mujer de 84 años, previamente independiente para las actividades básicas de la vida diaria, convive con su hijo (cuidador principal), con adecuado soporte familiar.
AP: Hipertensión arterial, dislipemia, fibrilación auricular paroxística (tratamiento con amiodarona y anticoagulada con apixaban), estenosis aórtica moderada, y trastorno ansioso-depresivo.
Ingreso previo hace 6 meses por diarrea subaguda autolimitada sin etiología.
Desde noviembre de 2025, pérdida ponderal progresiva, con ingesta alimentaria conservada, astenia y deterioro funcional.
Con los antecedentes conocidos, medicación habitual y múltiples consultas con su médico de cabecera, se realizan analíticas sanguíneas de control incluyendo perfil tiroideo.
A la exploración hemodinámicamente estable, normocoloreada, delgadez extrema, eupneica. Auscultación cardíaca: arrítmica con soplo sistólico en foco aórtico.
Desde Atención Primaria se solicita analítica con TSH <0,01 mUI/L. Ecografía tiroidea sin hallazgos patológicos. Durante nuevo ingreso hospitalario en medicina interna, se realizan TC craneal, punción lumbar y TC toracoabdominopélvico, descartándose neoplasia oculta.
Enfoque familiar y comunitario
Se trata de una paciente con buen apoyo familiar y seguimiento estrecho por equipo de Atención Primaria mediante visitas domiciliarias médicas y de enfermería, que permitieron monitorizar evolución clínica tras ajuste de medicación.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Se diagnosticó como síndrome constitucional y deterioro funcional de etiología inicialmente incierta. Se planteó diagnóstico diferencial con neoplasia oculta, trastorno neurodegenerativo, depresión y alteración endocrinológica.
Tratamiento y planes de actuación
En consulta realizamos dos analíticas con resultado TSH < 0,01 y T3/4 normales. Al no disponer de otras causas aparentes, la supresión de TSH con T3 y T4 normal en contexto de tratamiento prologando con amiodarona orientó hacia hipertiroidismo farmacológico.
Evolución
Presenta empeoramiento clínico por lo que, ante la no disponibilidad de consulta en endocrino es ingresada en hospital de referencia donde, tras semanas de tratamiento, se logran alcanzar niveles de TSH hasta 0,06 mUI/L, y después de 2 meses de ingreso se decide seguimiento ambulatorio por parte de su equipo de Atención Primaria.
La amiodarona puede provocar alteraciones tiroideas con manifestaciones inespecíficas que simulan procesos oncológicos o neurodegenerativos. La longitudinalidad asistencial y la coordinación entre Atención Primaria y Hospitalaria resultan fundamentales para alcanzar el diagnóstico y tratamiento.