XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Urgencias.
Naúseas y vómitos.
Enfoque individual
Hombre de 69 años que acude a Urgencias por náuseas y vómitos de 8 horas de evolución con malestar general asociado. No lo relaciona con trasgresión dietética ni tampoco presenta otra clínica relevante. Se solicita analítica y gasometría sin hallazgos patológicos con buena respuesta al tratamiento antiemético y a sueroterapia. Al reevaluar al paciente nos comenta inicio de inestabilidad de la marcha al caminar con marcada lateralización hacia la izquierda y Romberg positivo. A la exploración destaca nistagmo bidireccional sin otra focalidad neurológica.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Estos datos junto a la clínica previa orientan hacia una patología más grave: un ictus de fosa posterior. Es una emergencia médica que puede incluso suponer una parada cardiorrespiratoria en el paciente. Nos puede confundir con un vértigo periférico o puede enmascararse dentro de clínica gastrointestinal típica por lo que es importante sospecharlo para llegar al diagnóstico y abordarlo adecuadamente.
Tratamiento y planes de actuación
Se confirma la sospecha diagnóstica al realizarse TAC de cráneo simple y angio-TAC con hallazgos de oclusión de arteria vertebral derecha y PICA del mismo lado. Se decide administrar doble antiagregación.
Evolución
El paciente ingresa en Unidad de Ictus con buena evolución.
El objetivo de este caso es enfatizar la importancia de reevaluar a los pacientes para no pasar por alto afecciones que nos indiquen la gravedad real de una patología sin datos de alarmas aparentes en un primer contacto. Los servicios de Urgencias en la actualidad enfrentan una problemática cada vez más preocupante a la hora de afrontar la presión asistencial lo que supone una dificultad añadida para todos los profesionales. Esta comunicación enfatiza la necesidad de reforzar la reevaluación de los síntomas e integrar la visión holística de la medicina en un servicio cada vez más saturado en el que el enfoque integral de los pacientes debe seguir siendo esencial.

