5, 6 y 7 de febrero de 2026
Edema en miembros inferiores
Enfoque individual
Paciente hombre de 16 años, sin antecedentes personales de interés, acude a urgencias hospitalarias por edema de miembros inferiores desde hace 48 horas. No presenta dolor torácico, ni disnea, ni ortopnea. Niega recorte de diuresis. No refiere quejas de dolor abdominal. No refiere fiebre. Comenta que hace una semana presentó un cuadro catarral de vías altas sin fiebre. Exploración Física: Tensión Arterial 151/92 mmHg, auscultación cardiopulmonar normal. Exploración abdominal normal, sin presencia de ascitis. Presenta edemas bimaleolares bilateral con fóvea y edema palpebral bilateral. No presenta edema de úvula. Pruebas Complementarias: Hemograma sin alteraciones. Bioquímica: Glucosa 101 mg/dl, Creatinina 1.35 mg/dl (previa 1 mg/dl), Filtrado Glomerular (FG) 67 (Previa 90), Sodio 142 mmol/L, Proteína C reactiva 0,32 mg/dl. Coagulación en rango normal. Sistemático de Orina: Proteínas 600 mg/dl, Hematíes 150 x1/uL, resto normal. Radiografía de tórax: Normal.
Enfoque familiar y comunitario
Sin antecedentes familiares de interés.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Síndrome Nefrótico. Diagnóstico diferencial: Nefropatía membranosa. Nefropatía por Cambios Mínimos. Glomeruloesclerosis focal y segmentaria.
Tratamiento y planes de actuación
Iniciamos tratamiento en urgencias con Prednisona a 1 mg/kg/día y Furosemida 40 mg. Ante el debut de síndrome nefrótico, asociado a deterioro del FG, se procede a ingreso en Nefrología para tratamiento y proseguir el estudio.
Evolución
Durante el ingreso hospitalario, se confirma en orina de 24 horas la presencia de proteinuria en rango nefrótico, y tras la realización de la biopsia renal se confirma el diagnóstico de Nefropatía por Cambios Mínimos. La evolución en el ingreso es favorable, con desaparición de los edemas y normalización de la función renal.
Se trata de un caso atípico de nefropatía por cambios mínimos, puesto que esta patología suele manifestarse con más frecuencia en edades pediátricas. Además, en este caso particular, el paciente presenta manifestaciones nefríticas (hipertensión, hematuria y disminución del FG), lo cual puede hacer más difícil pensar en este diagnóstico. Con este caso vemos la importancia de hacer un buen diagnóstico diferencial, no solo con el uso de pruebas complementarias, sino también con una buena historia clínica y una exploración sistemática, con objeto de descartar otras posibles patologías potencialmente graves.