X Jornadas de Medicina Rural de la semFYC
2 y 3 de octubre
Atención Primaria en ámbito rural con seguimiento domiciliario.
Mujer de 82 años que consulta por empeoramiento de dolor lumbar crónico, aumento del consumo de morfina y aparición de efectos adversos (somnolencia, estreñimiento).
Enfoque individual
- Antecedentes personales: enfermedad degenerativa lumbar, artrosis, hipertensión arterial, diabetes mellitus tipo 2 y trastorno ansioso-depresivo. Sin antecedentes oncológicos.
- Tratamiento habitual: morfina oral en dosis elevadas (>300 mg/día en equivalentes de morfina) con rescates frecuentes y benzodiacepina nocturna.
- Anamnesis: dolor persistente (EVA 7–8), tolerancia farmacológica y miedo a la reducción. Deterioro funcional progresivo.
Exploración: somnolencia, inestabilidad en la marcha, sin focalidad neurológica.
Pruebas complementarias: sin hallazgos relevantes.
Enfoque familiar y comunitario
Vive sola en entorno rural, con apoyo familiar limitado y seguimiento por enfermería comunitaria. Aislamiento social relativo, factor asociado a mayor riesgo de cronificación y polimedicación (1).
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Juicio clínico, diagnóstico diferencial e identificación de problemas: Dolor crónico no oncológico con uso prolongado de opioides a dosis altas. Sospecha de trastorno por uso de opioides con dependencia física y psicológica. Efectos adversos y riesgo de caídas (2).Tratamiento y planes de actuación
Desescalada progresiva liderada por médico de familia (5–10% cada 2–4 semanas), evitando retirada brusca por riesgo de abstinencia y empeoramiento clínico (3,4).
Abordaje biopsicosocial:
- Entrevista motivacional para dependencia psicológica (5),
- Retirada de benzodiacepina,
- Introducción de analgésicos no opioides y antidepresivo dual,
- Ejercicio terapéutico y educación en dolor, con evidencia de eficacia (6)
Seguimiento estrecho para manejo de abstinencia.
Evolución
A las 10 semanas, reducción del 50% de opioides, mejoría funcional y cognitiva. Persisten dificultades iniciales por dependencia psicológica, con buena adherencia al plan.
La desescalada de opioides en dolor crónico no oncológico requiere liderazgo desde Atención Primaria, abordaje biopsicosocial y seguimiento continuo, siendo especialmente relevante en el ámbito rural.
Aplicabilidad para la Medicina de Familia:
La Medicina de Familia desempeña un papel clave por su accesibilidad, longitudinalidad y enfoque integral. Este caso resalta la capacidad del médico de familia para liderar procesos de desprescripción, identificar la dependencia psicológica y coordinar un abordaje biopsicosocial, especialmente en entornos rurales donde los recursos son limitados. La implementación de estrategias de comunicación clínica, entrevista motivacional y alternativas terapéuticas no farmacológicas permite mejorar resultados en salud y reducir riesgos asociados al uso prolongado de opioides.