XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria, Servicios de Urgencias e Ingreso Hospitalario (Medicina Interna)
Cuadro catarral prolongado de dos meses de evolución, tos, expectoración verdosa y un episodio reciente de hemoptisis. Sin presencia de fiebre.
Enfoque individual
Paciente masculino de 48 años. A la exploración física se objetivan crepitantes en la base pulmonar derecha. Las pruebas complementarias muestran analítica con leve leucocitosis (11.9×10⁹/L), PCR elevada (24.2 mg/L) y procalcitonina negativa (0.02 ng/mL). La radiografía y el TAC de tórax revelan dos hallazgos principales en el pulmón derecho: una lesión sólida de 5 cm cavitada con nivel hidroaéreo en el lóbulo medio y otra lesión cavitada en el lóbulo inferior. Las serologías y cultivos para hongos (Cryptococcus y Aspergillus), así como la prueba de Tuberculosis (Quantiferón), resultaron negativas. La broncoscopia confirmó sangrado activo en el lóbulo inferior derecho.
Enfoque familiar y comunitario
No se describen datos epidemiológicos ni familiares relevantes en el texto, salvo el aislamiento respiratorio preventivo inicial intrahospitalario.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Se establece una sospecha principal de absceso pulmonar / neumonía necrotizante. El diagnóstico diferencial de la primera lesión sólida plantea foco consolidativo frente a una posible lesión tumoral debido a sus bordes irregulares y espiculados.
Tratamiento y planes de actuación
Ingreso hospitalario bajo aislamiento respiratorio. Se administró antibioticoterapia empírica con Amoxicilina / Clavulánico, completando 10 días por vía intravenosa y pauta para cuatro semanas por vía oral. Se programó un TAC de control evolutivo en 1 mes.
Evolución
Favorable. El seguimiento radiológico demostró una mejoría del absceso sin nuevas lesiones asociadas. Tras la estabilidad clínica y la resolución del sangrado, el paciente recibió el alta médica.
Es fundamental considerar la neumonía o absceso pulmonar en el diagnóstico diferencial de cuadros respiratorios de evolución tórpida o prolongada que no responden al tratamiento convencional. Para la Medicina de Familia, el éxito radica en una sospecha clínica precoz, una anamnesis minuciosa y la coordinación multidisciplinar (Atención Primaria, Urgencias y Especialidades) para el manejo de complicaciones y el correcto seguimiento ambulatorio.