Enfoque individual
- Antecedentes personales: tabaquismo activo y trastorno depresivo en tratamiento con escitalopram.
- Anamnesis: mujer de 65 años que consulta por alteración del ritmo intestinal con heces de consistencia pastosa y dolor abdominal inespecífico, refiriendo visualización de “gusanos” en heces. Posteriormente consulta por expulsión de “larvas” a nivel vaginal y en el esputo. Ante la persistencia de la sintomatología y la ausencia de hallazgos orgánicos, se amplía la anamnesis, refiriendo la paciente sensación de “reptación” y migración corporal de gusanos de más de 15 años de evolución, con predominio abdominal y extensión ocasional a tórax, extremidades y cabeza. La paciente presenta creencias delirantes estructuradas acerca de ciclos de “hibernación” y “puesta de huevos”, sin conciencia de enfermedad. Refiere importante malestar emocional asociado, verbalizando sentirse incomprendida durante años (“me dicen que estoy loca”).
- Exploración:
- Auscultación cardiopulmonar: rítmica. Sibilancias generalizadas.
- Abdomen: ruidos hidroaereos presentes, blando, depresible, no doloroso a la palpación profunda. No signos de irritación peritoneal.
- Neuropsicológica: ruptura sentimental hace 15 años y ruptura biográfica tras fallecimiento materno en 2023, con posterior convivencia en soledad.
- Exploración vulvovaginal: normal.
- Pruebas complementarias:
- Analítica: sin alteraciones. No eosinofilia.
- Coprocultivos seriados: normales.
- Test de Graham: negativo.
- Radiografía torácica: normal.
- Cultivo vaginal: normal.
- Aporta pruebas solicitadas por vía privada (TAC abdominal, gastroscopia, colonoscopia) sin hallazgos patológicos.
Enfoque familiar y comunitario
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Juicio clínico: Síndrome de Ekbom
Diagnóstico diferencial: parasitosis, patología orgánica digestiva.
Tratamiento y planes de actuación
Inicialmente se pautó mebendazol empírico. Tras despistaje de patología orgánica, mediante abordaje empático y no confrontativo, se solicito TC cerebral que resultó normal y se inició aripiprazol 5 mg/24h. Se derivó a Psiquiatría, pero la paciente rechazó dicha valoración prefiriendo seguimiento únicamente por nuestra parte, ya que la longitudinalidad facilitó la construcción de una adecuada relación terapéutica.
Evolución
Se mantuvo seguimiento estrecho desde la consulta de medicina de familia con adecuada adherencia terapéutica. Tras 9 meses de tratamiento, ha desaparecido la sintomatología y existe crítica de creencias delirantes.
El síndrome de Ekbom supone un reto diagnóstico y terapéutico para las médicas de familia. La longitudinalidad, escucha activa y relación médico-paciente resultan fundamentales para disminuir el estigma, favorecer la adherencia terapéutica y lograr una adecuada evolución clínica.