XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria.
Dolor mandibular, disfagia y cefalea.
Enfoque individual
Antecedentes personales:
Mujer de 78 años, con hipertensión y dislipemia. Angioedema por enalapril, complicado con IAMSEST tras adrenalina.
Anamnesis:
Desde febrero presenta inflamación submandibular derecha con disfagia y adenopatía, asociada a cefalea derecha y claudicación mandibular. Refiere tres episodios de pérdida visual transitoria compatibles con amaurosis fugaz. Asocia pérdida ponderal y astenia. Niega síntomas de polimialgia.
Exploración física:
Estable, sin focalidad. Pulsos temporales, radiales y pedios presentes. Adenopatía submandibular derecha.
Pruebas complementarias:
VSG 112 mm/h, PCR 74 mg/L, trombocitosis (461.000/µL) y anemia (Hb 10,9 g/dL). Ecografía y Doppler vascular sin signos de arteritis. RM de articulaciones temporomandibulares con cambios degenerativos.
Enfoque familiar y comunitario
Paciente en seguimiento por Atención Primaria. El proceso afectó a su autonomía por el riesgo visual. Es fundamental la coordinación entre Atención Primaria, Reumatología y Oftalmología, educando sobre pérdida visual o empeoramiento mandibular.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
La asociación de claudicación mandibular, amaurosis fugaz, cefalea, pérdida ponderal y elevación de reactantes mantiene la sospecha de arteritis de células gigantes pese a ecografía negativa. Diagnóstico diferencial: patología temporomandibular, infección y neoplasia.
Tratamiento y planes de actuación
Se inicia tratamiento con tres pulsos de metilprednisolona 250 mg, continuando prednisona. Se añade metotrexato 10 mg semanal, ácido fólico y ácido acetilsalicílico 100 mg/día. Se solicitan angio-TAC, PET-TAC, valoración oftalmológica y biopsia temporal.
Evolución
Se realiza PET-TAC positivo para vasculitis de grandes vasos activa y biopsia de arteria temporal con alteraciones histológicas compatibles con arteritis de célula gigante.
La arteritis de células gigantes es una urgencia por riesgo de pérdida visual irreversible. La claudicación mandibular y los síntomas visuales son signos de alarma que requieren derivación y tratamiento precoz, incluso con exploraciones vasculares negativas. Atención Primaria desempeña un papel clave en coordinación y monitorización.
