IV Congreso de Residentes, JMF, Tutores y Unidades Docentes de la semFYC
20 y 21 de marzo 2026
Atención Primaria.
Hombre, de origen subsahariano, 37 años que consulta varias veces por odinofagia y disfonía de más de 1 año de evolución (noviembre 2024). Sensación distérmica. Sin disfagia ni disnea. No pérdida de peso. No otra clínica asociada.
Enfoque individual
No antecedentes personales de interés. Barrera idiomática, escasa red social.
Paciente que consulta desde abril de 2025, en numerosas ocasiones en el centro de salud de referencia siendo asignado a distintos profesionales en horario de urgencias por acudir sin cita previa. Desde noviembre de 2024 había consultado en varias ocasiones en servicios de urgencias extrahospitalarias por odinofagia, malestar general, afonía y sensación distérmica no termometrada. A la exploración se objetivaba una faringe hiperémica sin exudados amigdalinos, y en las últimas, consultas se describen adenopatías laterocervicales. con manejo sintomático y antibioterapia sin mejoría.
En septiembre de 2025, consulta por primera vez con su médico de atención primaria, que, tras revisar el cuadro solicita analítica con serologías, radiografía de tórax e interconsulta a otorrinolaringología ante la presencia de criterios de alarma.
En consulta de otorrino, se realiza videoscopia apreciándose tumoración supraglótica con disminución de movilidad de hemilaringe derecha. Se solicita TAC cervico-torácico y se realiza biopsia con resultado de carcinoma escamoso transglótico con afectación de cartílagos tiroideo y cricoides moderadamente diferenciado.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Odinofagia con criterios de alarma.
Tratamiento y planes de actuación
Se realiza traqueotomía con laringuectomía total, vaciamiento ganglionar y colocación de sonda PEG.
Evolución
El paciente se traslada a otra comunidad para continuar con el tratamiento oncológico y poder ser cuidado por familiares.
Se ha producido un retraso diagnóstico con un evento adverso grave demostrando la importancia de la longitudinalidad y la continuidad del cuidado desde atención primaria, que disminuye la probabilidad de errores diagnósticos, así como la morbimortalidad de la población que atiende.
Por otro lado, señalar la relevancia de estar atentos a las señales de alarma y poner en valor la queja de los pacientes en consultas recurrentes por el mismo motivo, atendiendo a la «Regla de Jess», que nos indica que un paciente que acude más de tres veces por el mismo motivo a una consulta debe hacernos: reflexionar, revisar y reconsiderar el caso.