XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Urgencias; Atención Primaria.
Sangrados espontáneos.
Enfoque individual
Hombre de 70 años con antecedentes de adenocarcinoma de próstata en 2023 que trató con RT. Actualmente libre de enfermedad.
Refiere cuadro de 15 días de hematuria franca, sin síndrome miccional, autolimitada, asociada a hematomas espontáneos en ambos brazos. Posteriormente presenta hiposfagma izquierdo y nuevos hematomas en pantorrilla y mano izquierdas, sin traumatismo previo. Ha acudido en varias ocasiones a Urgencias, donde inicialmente se orientó como cistitis actínica vs. recidiva local del tumor prostático, con analíticas sin alteraciones y TP normal. Se derivó a UDR Urología.
En la exploración destaca hematoma y edema en mano y pantorrilla izquierdas, sin limitación funcional ni déficit sensitivo, así como hiposfagma globuloso en el ojo izquierdo.
Ante la aparición de sangrados espontáneos en múltiples localizaciones, se amplía el estudio con analítica, objetivándose TTPA prolongado aislado, confirmado en una segunda determinación, con factor VIII <1%.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
El diagnóstico diferencial de la hematuria incluía inicialmente infección de orina, cistitis actínica, recidiva tumoral y otras causas urológicas. La coexistencia de hematomas espontáneos e hiposfagma obligó a considerar una alteración sistémica de la hemostasia. El TTPA prolongado con TP normal orientó hacia una alteración de la vía intrínseca, planteándose déficit de factores VIII, IX u XI, así como la presencia de inhibidores específicos o anticoagulante lúpico. El déficit grave de factor VIII confirmó el diagnóstico de hemofilia adquirida A.
Tratamiento y planes de actuación
Se inició tratamiento con complejo coagulante antinhibidor y se realizó ingreso en medicina interna para control evolutivo y estudio etiológico.
Evolución
Se realizó estudio etiológico dirigido a descartar enfermedades autoinmunes y neoplasias asociadas, sin identificarse inicialmente una causa subyacente. Recibió corticoterapia y rituximab, con recuperación progresiva de la actividad del FVIII, resolución de los hematomas y ausencia de nuevos episodios hemorrágicos.Este caso destaca la importancia de mantener un diagnóstico diferencial amplio ante cualquier sangrado inexplicado y evitar atribuir las manifestaciones hemorrágicas exclusivamente a antecedentes conocidos. En Atención Primaria y Urgencias, una adecuada valoración clínica y la realización de un estudio básico de coagulación pueden ser claves para detectar precozmente una coagulopatía adquirida potencialmente grave.