XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Urgencias de Centro de Salud
Hombre de 24 años que consulta por edemas en miembros inferiores de tres semanas de evolución y preocupación ante una glucemia capilar de 270 mg/dL, realizada tras el comentario de un amigo diabético.
Enfoque individual
Antecedente de anemia en la juventud. Niega oliguria, cambios en las características de la orina, fiebre, infección viral previa o sintomatología respiratoria. Refiere diarrea no sanguinolenta de 2-3 deposiciones diarias en los últimos días sin vómitos ni dolor abdominal.
A la exploración destaca palidez mucocutánea franca, taquicardia sinusal a 120 lpm, TA 170/110 mmHg, eupneico con Saturación de 99%. ACP normal y edemas con fóvea bimaleolares hasta tercio medio de tibia. Tira de orina: hematuria 2+ y proteinuria 3+. Tacto rectal normal.
Enfoque familiar y comunitario
El comentario de un amigo diabético condiciona la preocupación inicial del paciente por la glucemia olvidando el verdadero motivo de consulta.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Los hallazgos orientan al síndrome nefrítico como expresión de un potencial fracaso renal agudo grave y anemia severa. La sospecha clínica ahora se focaliza en la glomerulonefritis rápidamente progresiva y dentro del diagnóstico diferencial planteado se encuentran las siguientes etiologías: enfermedad anti-MBG, vasculitis asociadas a ANCA y glomerulonefritis mediadas por inmunocomplejos, entre otras etiologías.
Tratamiento y planes de actuación
Se realiza derivación urgente al hospital para confirmación de sospecha clínica.
Evolución
En urgencias presenta Hb 4,8 g/dL, creatinina 17 mg/dL y FG 3 mL/min, con proteinuria en rango nefrótico y hematuria. Los anticuerpos anti-MBG son positivos (112 U/mL), con ANCA, ANA y anti-DNA negativos y complemento conservado. Durante el ingreso desarrolla insuficiencia respiratoria con infiltrado pulmonar bilateral, requiriendo UCI y VMNI, con alta sospecha de hemorragia alveolar. Se establece el diagnóstico definitivo de síndrome de Goodpasture tras biopsia renal. Actualmente permanece ingresado, con plasmaféresis, tratamiento inmunosupresor y mejoría progresiva de la función renal.
Este caso pone de manifiesto la importancia de una valoración integral en Atención Primaria ante motivos de consulta aparentemente banales. La discordancia entre la escasa repercusión subjetiva y la gravedad objetiva hizo fundamental una exploración física sistemática, que permitió detectar signos de alarma y reconocer precozmente un proceso renal potencialmente mortal. Destaca el papel del médico de Familia en la identificación sindrómica, la priorización de problemas y la derivación urgente, aun cuando el diagnóstico etiológico requiera estudio hospitalario especializado.