XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria.
Mareo e inestabilidad de tres meses de evolución, con dos episodios de casi caída.
Enfoque individual
Antecedentes personales: Mujer de 82 años, independiente y residente sola. HTA, fibrilación auricular no valvular, DM2, insuficiencia cardiaca con FE conservada, artrosis de rodillas e insomnio crónico.
Anamnesis: Episodios de sensación de «irse hacia un lado» y visión borrosa al incorporarse, de menos de un minuto, que mejoran al sentarse. Niega vértigo, pérdida de conciencia, focalidad neurológica o dolor torácico. Utiliza ocasionalmente una dosis adicional de furosemida por percepción de edema.
Exploración física: TA sentada 132/68 mmHg, FC 58 lpm y SatO₂ 97%. Exploración neurológica normal, sin nistagmo ni focalidad. En bipedestación, TA 108/60 mmHg al minuto y 104/58 mmHg a los tres minutos, reproduciéndose el mareo.
Pruebas complementarias: La medición de la TA en sedestación y bipedestación confirma hipotensión ortostática sintomática.
Enfoque familiar y comunitario
Paciente independiente, con riesgo aumentado de caídas, especialmente durante los desplazamientos nocturnos. Se realizan recomendaciones de prevención de caídas y seguridad domiciliaria.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Hipotensión ortostática sintomática probablemente multifactorial, relacionada con tratamiento antihipertensivo y diurético. Se identifica polifarmacia, con posible contribución de zolpidem y pregabalina, además del uso no pautado de furosemida.
Tratamiento y planes de actuación
Se realiza revisión individualizada del tratamiento. Se retiran progresivamente zolpidem y pregabalina, se revisa la intensidad del tratamiento antihipertensivo y la necesidad de furosemida, evitando modificaciones autónomas. Se mantienen los tratamientos necesarios. Se indican medidas posturales, hidratación adecuada y prevención de caídas.
Evolución
A las cuatro semanas disminuyen significativamente los mareos, sin nuevas casi caídas. TA sentado 128/70 mmHg y de pie 116/64 mmHg. A los tres meses mantiene independencia y mayor seguridad al caminar.
El mareo en la persona mayor debe abordarse como un síntoma multifactorial. La medición de la TA en bipedestación y la revisión sistemática de la medicación son herramientas fundamentales en Atención Primaria. La adecuación terapéutica y la desprescripción individualizada pueden reducir síntomas y riesgo de caídas, evitando tratamientos innecesarios.