XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria.
Lumbalgia de nueva aparición en mujer de 80 años.
Enfoque individual
Antecedentes personales: diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial.
Anamnesis: Mujer de 80 años con lumbalgia de 3 semanas de evolución, de características mecánicas, irradiación a región inguinal derecha, sin signos de alarma. Niega traumatismo.
Exploración: Dolor a la palpación de musculatura paravertebral lumbar sin contractura, Lasègue y Bragard negativas. Sin masas palpables abdominales.
Pruebas complementarias: Radiografía lumbar sin alteraciones significativas.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Lumbalgia aguda sin signos de alarma, probablemente de origen muscular.
Tratamiento y planes de actuación
Se pauta analgesia con paracetamol y naproxeno.
Evolución
Al mes la paciente vuelve a consulta por empeoramiento del dolor, ahora con componente inflamatorio, astenia y pérdida de 5 kg de peso. La exploración detecta adenopatías inguinales no dolorosas de nueva aparición. Se amplía el estudio con analítica completa y proteinograma.
Resultados: hemograma con anemia normocítica (Hb 9,8 g/dL), LDH 845 U/L, VSG 98 mm/h, beta-2-microglobulina elevada y proteinograma con pico monoclonal. Se deriva a Urgencias hospitalarias para completar estudio.
En Urgencias se realiza TC toracoabdominopélvico que evidencia masa retroperitoneal bulky de 9 cm aproximadamente y la biopsia confirma linfoma B difuso de células grandes (LBDCG). La masa retroperitoneal era la causa de la lumbalgia desde el inicio.
Este caso pone de manifiesto que una anamnesis dirigida y una exploración física sistemática son las herramientas diagnósticas más valiosas con las que cuenta el médico de familia. La lumbalgia es uno de los motivos de consulta más frecuentes en Atención Primaria y existe el riesgo de abordarla de forma protocolizada sin detenerse a escuchar la evolución del paciente ni a explorar detenidamente.
La aplicabilidad para nuestra práctica diaria es clara: ante una lumbalgia que no evoluciona como se espera, debemos ampliar tanto la anamnesis como la exploración más allá del aparato locomotor. Es fundamental preguntar activamente por signos de alarma y explorar cadenas ganglionares, abdomen y estado general ya que puede marcar la diferencia entre un diagnóstico precoz y una oportunidad perdida. El médico de familia, por su conocimiento longitudinal del paciente y su papel de primer contacto, es quien mejor puede detectar estos cambios en el tiempo.
