XXXV Congreso de Comunicación y Salud
7, 8 y 9 de mayo 2026
Caso atendido en Atención Primaria y en el domicilio, con seguimiento por medicina de familia y enfermería. Participan, además, gestores de casos complejos y trabajo social, dada la presencia de esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y la elevada carga emocional del paciente y su entorno.
La familia solicita ayuda por el llanto frecuente, el aislamiento y la preocupación del paciente, que relacionan con la ausencia de información clara sobre su enfermedad.
Enfoque individual
Hombre de 70 años con diagnóstico reciente de ELA tras presentar debilidad progresiva en miembros inferiores. Presenta deterioro funcional leve, tristeza y episodios de llanto. Aunque comprende la situación, percibe cambios físicos y un clima de silencio que le generan ansiedad y sensación de estar excluido de las decisiones.
Enfoque familiar y comunitario
Vive con su esposa, cuidadora principal. Los hijos prefieren no comunicar el diagnóstico al paciente para «protegerlo», lo que incrementa la angustia de este y la sobrecarga emocional de la esposa. Esta dinámica dificulta la comunicación, el apoyo mutuo y la adaptación a la enfermedad.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
ELA en fase inicial, con progresión motora. Se identifican aislamiento emocional del paciente, sobrecarga de la cuidadora y conflicto familiar derivado de la falta de comunicación abierta.
Tratamiento y planes de actuación
Se lleva a cabo una reunión familiar centrada en la empatía, reconociendo miedos y sufrimiento de todos los miembros. Se explica el derecho del paciente a conocer su diagnóstico y expresar emociones, y cómo una comunicación honesta y acompañada puede reducir la incertidumbre. Se propone seguimiento domiciliario desde Atención Primaria, escucha activa y apoyo psicosocial a la familia.
Evolución
Tras la intervención, la familia acepta hablar de la enfermedad con el paciente. Este se muestra más dispuesto a compartir cómo se siente, disminuyen el aislamiento y el llanto, y mejora el acompañamiento emocional.
La empatía y la comunicación abierta resultan fundamentales en enfermedades graves, ya que facilitan la expresión emocional, reducen la angustia y fortalecen los vínculos familiares en el marco de la Atención Primaria.