XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Transformar la consulta de enfermería pediátrica en un ambiente de aprendizaje en salud, mediante formación, planificación y rediseño del espacio, adaptado a las necesidades de las familias.
Esta experiencia se desarrolló en el contexto de un proyecto de investigación, pero el presente trabajo únicamente experiencial.
A partir del concepto de ambiente de aprendizaje, procedente del ámbito educativo, se planteó reorganizar consultas de pediatría para que el espacio, los materiales y la interacción favorecieran la educación para la salud (EpS). Las enfermeras realizaron formación en línea y presencial sobre los fundamentos de estos ambientes, el diseño por rincones y la utilización de materiales educativos.
Posteriormente, planificamos la transformación de su consulta con acompañamiento individual. Revisamos la distribución del mobiliario, conexión visual, intimidad, flexibilidad, orden, ergonomía y disponibilidad de materiales gráficos y manipulativos para el aprendizaje autónomo y acompañado.
El resultado fue la creación de un espacio diferenciado para la EpS dentro de la consulta con cinco rincones de salud relacionados con las necesidades habituales: lactancia/vínculo; alimentación/actividad física; prevención accidentes; desarrollo psicomotor/juego; y gestión emocional. Se incorporaron materiales infográficos y manipulables para facilitar la atención con las familias y apoyar la EpS durante la asistencia habitual.
El rediseño de la consulta es factible con recursos ajustados cuando se acompaña de formación, planificación individual y tutorización. En nuestra experiencia, la organización por rincones permite integrar la EpS en la práctica cotidiana y convierte el espacio asistencial en un recurso activo para la comunicación y el aprendizaje.
La experiencia es reproducible en otras consultas de enfermería pediátrica y en diferentes espacios de Atención Primaria. La metodología podría adaptarse a consultas de medicina o enfermería de adultos, así como a salas de espera y otros entornos comunitarios. Su implantación no depende de grandes inversiones, sino de una planificación estructurada, materiales adecuados y acompañamiento profesional.