XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Visibilizar el valor diferencial de los médicos especialistas en Medicina Familiar y Comunitaria (MFyC) de una Unidad de Hospitalización a Domicilio (HADO), por su formación en valoración biopsicosocial, multimorbilidad, atención domiciliaria y coordinación asistencial, y presentar HADO como espacio de encuentro entre niveles. Describir un modelo de continuidad que facilita el retorno planificado al ámbito de Atención Primaria (AP).
La atención hospitalaria en el domicilio exige integrar complejidad clínica con situación funcional, entorno familiar y determinantes sociales. La presencia de médicos de familia permite incorporar esta mirada integral y longitudinal, complementando el abordaje hospitalario y favoreciendo decisiones adaptadas al domicilio y a las posibilidades reales del paciente y su familia.
El modelo se articula mediante una Unidad de Continuidad de Cuidados Enfermeros (UCCE), integrada por enfermeros hospitalarios y de AP. La UCCE contacta con el equipo de AP responsable de cada paciente, anticipa necesidades, coordina el seguimiento y gestiona citas previas al alta prevista cuando son necesarias. Sus profesionales participan dos veces por semana en la sesión clínica de HADO y mantienen contacto estrecho y bidireccional con médicos y enfermeros de la unidad. Así, la continuidad se construye antes del alta y no después de producirse.
La presencia de médicos de familia en HADO aporta competencias específicas para abordar conjuntamente dimensiones clínicas, funcionales, familiares y sociales. La integración estructurada con una UCCE hospital-AP convierte el paso de niveles en un proceso compartido, anticipado y planificado, favoreciendo la permanencia segura en el domicilio.
El modelo es reproducible en otras HADO. Incorporar médicos de familia y estructuras mixtas de continuidad puede fortalecer la integración entre hospital y AP, reducir discontinuidades, traslados hospitalarios potencialmente evitables y situaciones de claudicación familiar, y situar al domicilio como un verdadero espacio asistencial compartido.