XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria, en coordinación con Atención Hospitalaria y Medicina Preventiva.
Se trata de un paciente de 69 años en el que se detecta de forma incidental una alteración hepática durante una analítica de control, poniendo de manifiesto el papel de Atención Primaria en la detección precoz, el estudio inicial y la coordinación asistencial.
Enfoque individual
Hombre de 69 años, asintomático y sin antecedentes personales de interés, que acude a Atención Primaria para una analítica de control anual. Se objetiva una elevación marcada de transaminasas (AST 523 U/L, ALT 936 U/L), que persiste una semana después. Presenta un FIB-4 de 6,24 y positividad para ANA a título 1/2560. Refiere consumo ocasional de alcohol durante los fines de semana, sin superar las recomendaciones de bajo riesgo, y niega consumo de AINE, productos de herbolario o suplementos. La ecografía abdominal no muestra alteraciones relevantes.
Enfoque familiar y comunitario
No se identifican antecedentes familiares de interés. Desde Atención Primaria se realiza una revisión del estado vacunal y, en coordinación con Medicina Preventiva, se actualiza la protección frente a herpes zóster, neumococo y hepatitis B, al no presentar inmunización previa. Se garantiza además la continuidad asistencial mediante la derivación y coordinación con Digestivo.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Ante una hipertransaminasemia persistente y marcada, junto con ANA positivo y elevado índice FIB-4, se plantea como principal sospecha una hepatitis autoinmune con fibrosis avanzada. La elastografía hepática realizada en Digestivo confirma fibrosis avanzada F3-F4.
Tratamiento y planes de actuación
Tras completar el estudio especializado, se inicia tratamiento con azatioprina a dosis bajas, obteniéndose una respuesta clínica y analítica muy favorable.
Evolución
En el control realizado en junio se objetiva normalización de la función hepática. Actualmente el paciente continúa en tratamiento y seguimiento especializado.
La hepatitis autoinmune puede presentar una evolución silente y detectarse únicamente mediante alteraciones analíticas. Este caso resalta la importancia de Atención Primaria en la identificación precoz de la enfermedad, la valoración inicial del riesgo de fibrosis, la solicitud de estudios complementarios, la actualización del calendario vacunal y la coordinación con Atención Hospitalaria. La detección temprana permitió establecer el diagnóstico y tratamiento de una enfermedad hepática avanzada antes de la aparición de manifestaciones clínicas. Aunque no se identifica un desencadenante etiológico claro, el estrés mantenido durante los meses previos se plantea como posible factor precipitante.