XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria.
Grietas en la lengua.
Enfoque individual
Mujer de 61 años con AP de hipotiroidismo y duodenitis erosiva. Exfumadora desde hace 30 años.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Desde hacía 8 meses presentaba surcos en la lengua. Refiere que nunca había percibido que tenían esa profundidad y que le preocupa tener una infección u otra patología. No dolor, no odinofagia ni disfagia. Si refiere prurito, sin enrojecimiento sin exudado ni halitosis sospechar sobreinfección. EXP: surcos en dorso lingual sin exudado. Resto de cavidad oral sin alteraciones.
Tratamiento y planes de actuación
Se solicitó analítica con ANA 1/160 y déficit de B12 que se suplementó con mejora completa de niveles de B12 (las alteraciones físicas de la lengua no cambiaron ni mejoraron nada). Anticélulas parietales negativos. Exploración neurológica normal. No glosodinia. No sequedad en otras mucosas.
Evolución
Tras monitorización desde noviembre a marzo si que las grietas impresionan ser más profundas y mayores a 2 mm aunque se explica que no tiene ningún tratamiento salvo tener una buena higiene y cepillado dental. Se derivó a cirugía maxilofacial tras insistencia de la paciente que repitió analítica y confirmó el diagnóstico de lengua fisurada sin pautar ningún tratamiento específico.
La lengua fisurada es una alteración anatómica común y habitualmente asintomática. Aunque el déficit de vitamina B12 puede causar glositis atrófica, no condiciona la apariencia fisurada y corregir este déficit no revierte los surcos anatómicos preexistentes o acentuados.
Es importante evitar la cascada diagnóstica ante títulos limítrofes de ANA (1/160) en ausencia de clínica de conectivopatía (sin sequedad en otras mucosas, artritis ni lesiones cutáneas) para evitar derivaciones innecesarias a atención hospitalaria.
