XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Urgencias de Atención Primaria, Servicio de Urgencias.
Dolor torácico.
Enfoque individual
NAMC, varicocele.
Hombre de 28 años, que consulta por dolor centrotorácico tipo opresivo de 2 horas y media de evolución, no irradiado, sin cortejo vegetativo, no se modifica con cambios posturales ni la respiración, el cual comienza mientras estaba conduciendo. Refiere estrés emocional reciente. Ejercicio físico por última vez hace 2 días. Niega consumo de tóxicos.
TA: 132/72 mmHg. FC: 55 lpm. SatO2: 95 %. Tº: 35,8 ºC.
AC: Rítmicos, sin soplos AP: MVC, sin agregados. ECG: RS a 70 lpm, elevación de ST en cara inferior.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Dolor torácico con elevación de ST en cara inferior. Diagnóstico diferencial: crisis de ansiedad, dolor osteomuscular, consumo de tóxicos.
Tratamiento y planes de actuación
Se le administra Lorazepam 1 mg VO. ECG con elevación de ST en II, II, AVF; posteriormente a la administración de nitroglicerina sublingual y AAS el dolor cede, se traslada a Urgencias.
Evolución
En el hospital:
ECG con dolor: RS 60 lpm, elevación del ST en cara inferior, D5-V6. Eco TT: sin lesión estructural. Analítica Sanguínea: destaca CPK 19000. Troponina: 3. FG: 95 ml/min, Creatinina 1.06, Potasio: 4.2.Tóxicos en orina: Negativo.
El paciente ingresa en unidad de vigilancia para control evolutivo y analítico, tras 24 horas, fue dado de alta con diagnóstico de dolor torácico sin cardiopatía estructural en probable relación con rabdomiolisis debido a ejercicio intenso y consumo de creatina, mantuvo seguimiento por Cardiología.
Debemos realizar una valoración individualizada, mantener un alto grado de sospecha clínica, evitando atribuir de forma prematura a cuadros de ansiedad, estrés que nos llevan a minimizar la importancia de los síntomas del paciente.
Además hay que ser conscientes de que los cambios en los estilos de vida actual, especialmente el aumento de la práctica de ejercicio físico de alta intensidad y el consumo cada vez más frecuente de suplementos deportivos, están generando nuevos escenarios clínicos a los que debemos prestar especial atención.
