XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria.
Disuria y polaquiuria.
Enfoque individual
Hombre de 80 años. Antecedentes personales: Diabetes mellitus tipo 2 (DM2), hipertensión arterial (HTA), dislipemia y cáncer de colon en remisión, controles por oncología.
Acude por clínica de disuria, polaquiuria, tenesmo, chorro débil, negando fiebre, hematuria, nicturia, dolor pélvico u otros síntomas. Exploración física presenta buen estado general, abdomen blando, depresible, doloroso en hipogastrio, puño-percusión negativa sin signos de irritación peritoneal.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Síndrome miccional a descartar: Infección del tracto urinario (ITU), hiperplasia benigna de próstata (HBP), litiasis renal.
Tratamiento y planes de actuación
Se solicita cultivo y sistemático de orina con resultado positivo para Escherichia Coli (E. Coli); negativo para hematíes y cristales en orina. Se inicia sulfametoxazol/trimetroprima durante 7 días, según antibiograma.
Evolución
Acude a urgencias a los 15 días por hematuria y disuria tratadas con fosfomicina 500 mg cada 8 h, 7 días.
Tras 10 días, acude a consulta con sangre en orina y disuria, se toma muestra de orina siendo clara sin restos hemáticos. Nuevo cultivo, positivo para E. Coli y sensible a ciprofloxacino con el que se trata 7 días. Derivado a urología para estudio, con diagnóstico de HBP. En paralelo, nuevas visitas a consulta de atención primaria y urgencias por misma sintomatología, con nueva pauta de ciprofloxacino, que se cambia por uso reciente.
A los 4 meses del proceso, el paciente presenta rotura de tendón Aquileo, que se interviene quirúrgicamente. En la actualidad, se encuentra con tratamiento preventivo con fosfomicina 3 g, pendiente de cirugía de HBP.Las ITUS son frecuentes en la población, por lo que, en los casos recidivantes, se recomienda instaurar un tratamiento antibiótico dirigido según el antibiograma.
En cuanto a la elección de tratamientos, habría que sopesar los probables efectos secundarios. En este caso, uso de quinolonas, valorar la edad avanzada como factor de riesgo para la tendinopatía y rotura aquilea, por lo que es fundamental individualizar el riesgo-beneficio e identificar otros factores predisponentes y advertir al paciente sobre probables efectos secundarios durante y después del tratamiento.