XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria.
Hombre de 67 años acude a por resultados de analítica de control de diabetes.
Desea valorar tratamiento con GLP-1.
Enfoque individual
Diabetes mellitus de 9 años de evolución con mal control habitual, con HbA1c en torno a 7,2-7,9%.
Metformina y linagliptina mal tolerados por pirosis.
En tratamiento con dapaglifozina desde hace 8 años y fluconazol desde hace 6 por balanitis candidiásica.
En seguimiento por urología por clínica de polaquiuria atribuida a prostatismo.
IMC 34.
HbA1c 9,1%. Glucosa 198. Col 166, TGC 280, HDL 30, LDL 80. TSH y Cr normal. Microalbuminuria negativa.
Enfoque familiar y comunitario
Antecedente familiar: madre diabética con insulinoterapia.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Juicio clínico: Diabetes Mellitus mal controlada. Obesidad. Prescripción en cascada.
Se suspende dapaglifozina y fluconazol.
Se valoran distintas opciones de GLP-1.
Tratamiento y planes de actuación
Ante desabastecimiento de varios GLP-1, se pauta liraglutida 0,6 mg/día durante 1 semana, con aumento progresivo semanal hasta 1,8 mg/día, y mínima dosis de metformina para cumplir requisitos de financiación.
Al mes refiere prurito en zona de administración, descrita en ficha técnica, motivo por el que se suspende y se cambia a semaglutida 0,25 mg/semana con incremento progresivo. Buena tolerancia, pero no se obtienen los objetivos de HbA1c, ni de peso.
Ante el empeoramiento significativo de HbA1c, se recomienda tratamiento con insulina, pero se muestra muy reacio. Dispuesto a probar cualquier tratamiento con tal de evitar insulinoterapia.
Se propone sulfonilurea, advirtiendo de posible efecto secundario de aumento de peso.
Acepta probar tratamiento con glicazida 60 mg y realizar actividad física a través del servicio de orientación de actividad física del centro de salud.
Evolución
A los 4 meses mejoría de HbA1c 6,6%, previa 9%, y pérdida de peso de 6 kg. Reconoce cuidar mucho la dieta y cantidades, evitar consumo de alcohol y realizar mucha actividad física de forma regular.
Muy contento con la mejoría de la clínica prostática tras la suspensión de dapaglifozina.
Importancia de revisar la historia clínica de forma exhaustiva, reflexionando sobre la indicación y adecuación de los tratamientos activos para evitar la inercia terapéutica y potenciar la deprescripción de los tratamientos innecesarios. Marcar objetivos a alcanzar. Evitar prescripción en cascada que conlleve a polifarmacia y posible iatrogenia, y así promover la prevención cuaternaria.