XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria.
Mujer de 43 años que consulta por tumoración en región proximal del muslo derecho, sin traumatismo previo ni síntomas infecciosos.
Enfoque individual
Mujer de 43 años, sin antecedentes personales relevantes. Negaba fiebre, pérdida ponderal, sudoración nocturna y clínica respiratoria, digestiva, urinaria o ginecológica. La exploración mostró una masa semiblanda y dolorosa, de unos 5 cm. La ecografía en Atención Primaria identificó múltiples adenopatías patológicas heterogéneas, de hasta 4 cm, con vascularización hiliar y adenopatías inguinales asociadas. Durante el seguimiento aumentaron en número y tamaño. La radiografía fue normal. Hemograma, velocidad de sedimentación globular, proteína C reactiva, LDH y función hepatorrenal no mostraron alteraciones relevantes. El estudio microbiológico y la prueba de tuberculina fueron negativos. Por la persistencia y progresión de las adenopatías, se discutió el caso con Radiología, aportando las imágenes ecográficas AP. La tomografía computarizada mostró adenopatías ilíacas e inguinales derechas de hasta 33 mm y una lesión ovárica compatible con teratoma; Ginecología descartó relación etiológica.
Enfoque familiar y comunitario
Sin antecedentes familiares oncológicos relevantes.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Adenopatías persistentes de etiología no filiada. Se consideraron causas infecciosas, inflamatorias, ginecológicas y enfermedades linfoproliferativas.
Tratamiento y planes de actuación
Seguimiento longitudinal desde Atención Primaria y coordinación con Radiología, Ginecología y Medicina Interna. Ante la progresión se indicó biopsia con aguja gruesa de una adenopatía inguinal.
Evolución
La anatomía patológica confirmó linfoma de Hodgkin clásico. El diagnóstico se comunicó presencialmente en Atención Primaria, con su médico de familia y acompañada por su pareja. Fue derivada preferentemente a Hematología para estudio de extensión e inicio de tratamiento.
La ausencia de síntomas B o de alteraciones analíticas no excluye enfermedad oncohematológica. Las adenopatías persistentes requieren reevaluación clínica sistemática, aun con pruebas iniciales poco orientativas. El caso resalta la longitudinalidad, la ecografía clínica en Atención Primaria, la coordinación interniveles y el manejo de la incertidumbre diagnóstica. La continuidad asistencial permitió detectar en menos dos meses la progresión de adenopatías inicialmente compatibles con un proceso benigno y orientar el diagnóstico y el tratamiento definitivo.