XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria.
Mujer de 83 años que consulta en urgencias de Atención Primaria tras una caída accidental con traumatismo torácico izquierdo, sin traumatismo craneoencefálico ni síntomas de alarma iniciales.
Enfoque individual
Sin antecedentes personales de interés. Tras el traumatismo presentaba dolor lumbar y costal, con una exploración inicial sin hallazgos de alarma, siendo diagnosticada de contusión torácica. La paciente rechazó el traslado a Urgencias Hospitalarias. En revisiones sucesivas persistió el dolor, asociando episodios de tos y escaso control analgésico. Trece días después consultó en Urgencias Hospitalarias por dolor costal persistente y disnea con la inspiración profunda. La exploración reveló disminución del murmullo vesicular en el hemitórax izquierdo. La radiografía mostró derrame pleural izquierdo y múltiples fracturas costales, mientras que la analítica evidenció un descenso progresivo de la hemoglobina. Ante el empeoramiento clínico y radiológico, con aumento de la disnea y velamiento de la mitad del hemitórax izquierdo, se avisó a Cirugía Torácica.
Enfoque familiar y comunitario
Este caso pone de manifiesto el papel de la Medicina Familiar en el seguimiento longitudinal del paciente tras un traumatismo inicialmente considerado leve. La reevaluación clínica seriada permitió identificar signos de alarma de aparición diferida, favoreciendo la coordinación entre Atención Primaria y Atención Hospitalaria y garantizando una derivación oportuna. Asimismo, resalta la importancia de individualizar el seguimiento en pacientes ancianos con fracturas costales, especialmente por su mayor riesgo de complicaciones tardías.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Hemotórax postraumático retardado secundario a fracturas costales múltiples. Se planteó diagnóstico diferencial con contusión torácica, neumotórax, derrame pleural de otra etiología y complicaciones infecciosas.
Tratamiento y planes de actuación
Se instauró tratamiento analgésico y se realizó seguimiento evolutivo. Ante el empeoramiento clínico y la aparición de signos de alarma se derivó al hospital, donde precisó drenaje torácico y tratamiento médico, con posterior seguimiento por atención primaria.
Evolución
Tras el drenaje pleural presentó resolución clínica y radiológica, siendo dada de alta con tratamiento y seguimiento.
El hemotórax retardado debe sospecharse ante dolor persistente, disnea o descenso de hemoglobina tras un traumatismo torácico, especialmente en pacientes ancianos con fracturas costales. Este caso resalta el papel de la Medicina Familiar en la longitudinalidad asistencial, la reevaluación clínica y la coordinación entre niveles, aspectos esenciales para reducir retrasos diagnósticos y mejorar el pronóstico.

