XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria.
Edemas persistentes de extremidades, parestesias, dolor y progresiva rigidez de manos y pies.
Enfoque individual
Mujer de 56 años, fumadora, con antecedentes de trastorno depresivo, infecciones respiratorias de repetición, patología discal lumbar y otras comorbilidades. Inicia en marzo de 2024 edemas a tensión en extremidades inferiores y, posteriormente, superiores, asociados a parestesias y rigidez de manos. La exploración muestra edemas simétricos sin fóvea en EEII. Rigidez en EESS y dolor al cerrar el puño.
El estudio analítico con múltiples marcadores reumatológicos no aporta alteraciones relevantes. El EMG descarta afectación nerviosa y la RM cervical evidencia cambios degenerativos sin correlación suficiente con la clínica.
Ante el empeoramiento de la clínica respiratoria el TAC toracoabdominal muestra inflamatorios/infecciosos del parénquima pulmonar y adenopatías torácicas y abdominales. Se deriva a neumología quien realiza broncoscopia, indicándose tratamiento antibiótico según antibiograma.
Ante la persistencia de la clínica y la aparición de una sensación de rigidez subcutánea en extremidades, se amplía el diagnóstico diferencial, planteándose esclerodermia, miositis y fascitis eosinofílica. La biopsia de fascia resulta no concluyente. Posteriormente, una biopsia cutánea de antebrazo muestra inflamación crónica y fibrosis septal subcutánea, inicialmente sugestiva de paniculitis septal. La evolución clínica y la correlación clínico-histológica permiten finalmente establecer por dermatología el diagnóstico de morfea profunda.
Enfoque familiar y comunitario
Situación de duelo muerte reciente del padre tras enfermedad degenerativa de curso brusco.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Morfea profunda. Diagnóstico diferencial: esclerodermia, miositis, fascitis eosinofílica.
Tratamiento y planes de actuación
Se inicia hidroxicloroquina, suspendida por intolerancia, y posteriormente prednisona y metotrexato. El inicio del tratamiento inmunosupresor se condiciona por episodios infecciosos respiratorios.
Evolución
La persistencia del dolor y la limitación funcional, junto con la prolongada incertidumbre diagnóstica, condicionan un empeoramiento ansioso-depresivo, requiriendo ajuste terapéutico y apoyo psicológico.
La morfea profunda es una enfermedad rara y de difícil diagnóstico, con posible afectación extracutánea y tratamiento no estandarizado. Este caso destaca el papel fundamental del médico de familia en la continuidad asistencial, la coordinación entre niveles y el acompañamiento durante procesos diagnósticos complejos. Ante la incertidumbre inherente a las enfermedades poco frecuentes, la escucha activa, el apoyo emocional y la relación terapéutica longitudinal constituyen herramientas esenciales para sostener al paciente y mejorar su capacidad de afrontamiento mientras se alcanza el diagnóstico.