X Jornadas de Medicina Rural de la semFYC
2 y 3 de octubre
Enfoque individual
Antecedentes personales: Hipertensión arterial, dislipemia e ictus isquémico en 2006 con hemiparesia espástica izquierda como secuela. Deambula con andador. Continente.
Medicación habitual: Lisinopril 20 mg/24 h, atorvastatina 40 mg/24 h y ácido acetilsalicílico 100 mg/24 h.
Enfermedad actual: Hematuria macroscópica indolora, sin coágulos, de 3 días de evolución. Afebril, sin clínica miccional irritativa, dolor abdominal, metrorragias, síndrome constitucional ni antecedentes de ITU o litiasis de repetición.
Exploración física: TA 140/89 mmHg, FC 85 lpm, Tª 36 °C. Exploración cardiorrespiratoria normal. Abdomen blando, no doloroso, sin masas, megalias ni signos de irritación peritoneal. Inspección genital normal. Miembros inferiores sin edemas.
Pruebas complementarias: Tira reactiva de orina con hematuria 3+, sin leucocitos, nitritos ni proteínas. Se solicitan sedimento urinario, urocultivo, 3 citologías urinaria y analítica sanguínea
Enfoque familiar y comunitario
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
JC: Hematuria de probable origen nefrourológico en paciente antiagregada
Diagnóstico diferencial:
Infección tracto urinario
Neoplasia de vías urinarias
Litiasis ureteral
Causas hematológicas
Tratamiento y planes de actuación
No tratamos con antibiótico empírico. Analítica con función renal, hemograma y coagulación normales. Sedimento con hematíes no dismórficos y ausencia de cristales. Urocultivo negativo. Citologías negativas.Evolución
La paciente persiste con hematuria macroscópica. Sospechamos un origen renal, probablemente tumoral y proponemos hacer una ecografía abdominal y del aparato urinario. Sin embargo, rechaza desplazarse al hospital de referencia. Se contacta con otro centro de salud con ecógrafo portátil y se programa su uso en el domicilio. La ecografía muestra una masa cortical en el riñón derecho con hidronefrosis leve, sin imágenes hiperecogénicas intravesicales. Tras explicar los hallazgos, la posible gravedad del proceso y la necesidad de realizar un UroTAC, la paciente acepta continuar el estudio hospitalario, por lo que se tramita una derivación preferente.