IV Congreso de Residentes, JMF, Tutores y Unidades Docentes de la semFYC
20 y 21 de marzo 2026
Sevicio de urgencias.
Hombre de 17 años que acude por cervicalgia de dos meses de evolución, irradiado hacia el brazo derecho, tipo “descarga eléctrica”, inicialmente esporádico y posteriormente más frecuente e intenso. En los días previos añade mareo e inestabilidad al ponerse de pie, sin alteraciones visuales ni fiebre.
Enfoque individual
Sin antecedentes médicos relevantes, no refiere traumatismos ni esfuerzos previos.
La exploración general es anodina. Destaca claudicación de extremidad superior derecha.
Presenta náusea súbita con mareo y vómito alimenticio, por lo que es colocado en decúbito con elevación de extremidades, lo que desencadena un dolor cervical y craneal intenso. Se explora el signo de Kernig, con reproducción del dolor craneal.
Se solicita TAC craneal que muestra una masa heterogénea calcificada de 5 cm en el agujero de Monro derecho, con desplazamiento de la línea media e hidrocefalia del sistema ventricular lateral, más marcada a derecha.
Enfoque familiar y comunitario
Sin antecedentes familiares de interés.
Se valora la necesidad de apoyo psicológico y educativo a la familia, dada la edad y el impacto del diagnóstico.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
La imagen radiológica sugiere un neurocitoma central, aunque se considera el diagnóstico diferencial con astrocitoma, oligodendroglioma o ependimoma. Los síntomas iniciales (dolor cervical irradiado y mareos posturales) son atípicos, lo que dificultó la sospecha temprana. El neurocitoma central es un tumor neuronal benigno poco frecuente (≈0,25 % de los tumores intracraneales), habitualmente localizado en el sistema ventricular lateral o el agujero de Monro, que suele presentarse con signos de hipertensión intracraneal (cefalea, vómitos, papiledema). Su diagnóstico clínico precoz es infrecuente y requiere confirmación histológica mediante biopsia.
Tratamiento y planes de actuación
Derivación urgente a neurocirugía para resección tumoral y derivación ventricular externa por hidrocefalia. Posteriormente, seguimiento con RM cerebral y control neurológico periódico.
Manejo sintomático y apoyo psicológico.
Evolución
Tras la intervención, el paciente evoluciona favorablemente con resolución de la hidrocefalia y desaparición de los síntomas.
Este caso ilustra la relevancia de mantener una alta sospecha clínica ante síntomas neurológicos atípicos persistentes en adolescentes, incluso en ausencia de signos clásicos. En atención primaria, el reconocimiento precoz de signos de alarma y la coordinación con niveles especializados son fundamentales para un diagnóstico y tratamiento oportunos de lesiones intracraneales infrecuentes como el neurocitoma central.