IV Congreso de Residentes, JMF, Tutores y Unidades Docentes de la semFYC
20 y 21 de marzo 2026
Atención Primaria, Servicios de Urgencias Hospitalarias.
Mujer de 54 años que consulta a su médico de familia por persistencia de cefalea intensa y malestar general tras haber sido valorada el día previo en otro centro por crisis hipertensiva.
Enfoque individual
Fumadora de 20 cigarrillos/día y obesidad como únicos antecedentes de interés. Antecedente quirúrgico de legrado uterino. Sin alergias medicamentosas conocidas. Había consultado el día previo en urgencias hospitalarias por crisis hipertensiva con cefalea y vómitos, atribuyéndose el cuadro a infección urinaria sin clínica miccional. Acude a su médico de familia, con quien mantiene seguimiento desde hace años, por persistencia de cefalea opresiva frontal irradiada a región cervical que la despierta durante la noche, asociada a mareo e inestabilidad al incorporarse y empeoramiento con movimientos cefálicos. A la exploración destaca visible malestar general y marcha inestable con ampliación de la base de sustentación y necesidad de ayuda externa. Presenta tensión arterial de 169/91 mmHg, con resto de constantes dentro de la normalidad. Ante persistencia de síntomas y presencia de signos de alarma se deriva a Urgencias Hospitalarias para estudio neurorradiológico urgente.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Cefalea con signos de alarma y alteración de la marcha.
Diagnóstico diferencial: crisis hipertensiva sintomática, síndrome vestibular, evento cerebrovascular y hemorragia intracraneal.
Tratamiento y planes de actuación
Derivación urgente hospitalaria y monitorización para estudio neurorradiológico.
Evolución
En Urgencias se realiza TC craneal que muestra hemorragia subaracnoidea aguda grado III de Fisher, secundaria a rotura de aneurisma de arteria comunicante anterior. La paciente ingresa en la Unidad de Cuidados Intensivos para manejo especializado.
La persistencia o empeoramiento de la cefalea tras una primera valoración exige reevaluación clínica, especialmente ante signos de alarma o alteraciones neurológicas sutiles.
También destacar que la continuidad asistencial y una buena relación médico-paciente favorece que los pacientes consulten nuevamente cuando perciben que la evolución no es la esperada. La escucha activa y el reconocimiento de signos de alarma desde Atención Primaria permiten detectar precozmente patología neurológica grave y evitar retrasos diagnósticos potencialmente mortales.