XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria.
Mujer de 56 años que acude por diplopía binocular de 24 horas de evolución.
Enfoque individual
Mujer de 56 años con antecedente de cáncer de mama en tratamiento con Letrozol que acude por diplopía binocular de 24 horas de evolución acompañada de disartria y disfagia. No otra sintomatología en la anamnesis por aparatos. No náuseas ni vómitos. No cefalea. No fiebre.
En la exploración física se observa diplopía binocular siendo la vista monocular normal. Exploración de los músculos oculares dificultosa por estrabismo de base desde la infancia. Resto de exploración neurológica y física anodina. Tensión arterial 144/90. FC 76.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Ante la aparición subaguda de diplopía binocular se decide derivar a la paciente al Servicio de Urgencias para descartar patología intracraneal. Como diagnóstico diferencial inicial nos planteamos un accidente cerebrovascular o una lesión intracraneal de tipo metastásico, dados los antecedentes de la paciente.
Tratamiento y planes de actuación
Durante su estancia en Urgencias se realizan pruebas que resultan normales, incluído un TC Cerebral. Ante el empeoramiento de la diplopía, disartria y disfagia a lo largo del día se empieza a sospechar un debut de Miastenia Gravis, por lo que se procede al ingreso y estudio de la paciente.
Entre otras pruebas, un EMG con ER normal y Jitter patológico que demuestra un defecto postsináptico, demuestran el diagnóstico.
Evolución
Tras iniciar tratamiento con Mestilon, inmunoglobulinas intravenosas y plasmaféresis, la paciente mejora clínicamente.
Ante una diplopía binocular, lo primero es pensar en diagnósticos habituales y urgentes, pero no podemos olvidarnos de explorar la fatigabilidad, que podría ser clave en el diagnóstico.