XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Servicios de Urgencias.
Hombre de 65 años que acude por dolor e impotencia funcional del hombro derecho tras caída accidental siete días antes.
Enfoque individual
Antecedentes: hipertensión arterial y lumbalgia crónica en seguimiento por Unidad de Raquis. Independiente para actividades básicas de la vida diaria, sin alergias medicamentosas conocidas.
Refería dolor progresivo en hombro derecho y malestar general desde el traumatismo.
Exploración: Hemodinámicamente estable. Presentaba aumento de volumen del hombro derecho, dolor intenso, limitación marcada de movilidad e impotencia funcional. Auscultación cardiopulmonar normal.
Pruebas complementarias: radiografías de hombro y húmero descartaron fractura y luxación. En analítica intensa respuesta inflamatoria (PCR 335 mg/L, procalcitonina 150 ng/mL), leucopenia (1.960/µL), anemia (10,4 g/dL), trombocitopenia (91.000/µL), fracaso renal agudo (creatinina 2,5 mg/dL, filtrado glomerular 34 mL/min, urea 119 mg/dL), hiponatremia grave (116 mmol/L), CK 5.093 U/L y alteración de función hepática. Durante monitorización desarrolló anuria. TC toracoabdominal con aumento de musculatura de cintura escapular derecha con láminas de líquido interfasciales y afectación del tejido celular subcutáneo, sin sangrado activo.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Inicialmente se sospechó luxación de hombro postraumática. La evolución clínica y hallazgos analíticos orientaron hacia infección grave de partes blandas, planteándose como diagnósticos diferenciales síndrome compartimental, rabdomiólisis y fascitis necrotizante complicada con shock séptico.
Identificación de problemas: Fascitis necrotizante, shock séptico, fracaso multiorgánico (renal, hepático y hematológico), rabdomiólisis, anuria y fibrilación auricular de alta respuesta ventricular.
Tratamiento y planes de actuación
Tras deterioro hemodinámico (TA 92/56 mmHg) y fibrilación auricular con respuesta ventricular de hasta 212 lpm, se realizó cardioversión eléctrica y se administró amiodarona en bolo y perfusión, sin reversión del ritmo. Precisó fármacos vasoactivos, iniciándose perfusión de dobutamina (5 mL/h) y noradrenalina (6,5 mL/h) para mantenimiento de estabilidad hemodinámica. Se inició piperacilina-tazobactam ajustado a función renal e ingresó en UCI. Posteriormente requirió múltiples desbridamientos quirúrgicos de región posterior de escápula derecha y antibioterapia dirigida tras aislamiento de Streptococcus pyogenes en cultivos.
Evolución
Evolución clínica fue favorable.
El dolor intenso y la tumefacción persistentes tras un traumatismo aparentemente banal, especialmente cuando se asocian a afectación sistémica y alteraciones analíticas desproporcionadas, deben hacer sospechar fascitis necrotizante. El médico de familia debe reconocer precozmente estos signos de alarma y derivar urgentemente, ya que el diagnóstico precoz, inicio inmediato de tratamiento antibiótico y desbridamiento quirúrgico precoz son determinantes para mejorar pronóstico.



