X Jornadas de Medicina Rural de la semFYC
2 y 3 de octubre
Varón de 28 años que consulta por poliuria, polidipsia, pérdida ponderal de 4 kg en los últimos meses y astenia.
Enfoque individual
Sin antecedentes personales de interés. Fumador de un paquete/día. Ante la sospecha clínica de debut diabético, se objetivó hiperglucemia capilar en Atención Primaria, derivándose de forma preferente a Urgencias. Se confirmó glucemia de 300 mg/dL, sin cetoacidosis, iniciándose insulinoterapia basal. El estudio mostró HbA1c inicial de 13,3%, péptido C conservado y anticuerpos anti-GAD, IA-2 y ZnT8 negativos, estableciéndose el diagnóstico de diabetes mellitus tipo 1B. Posteriormente continuó seguimiento compartido entre Atención Primaria y Endocrinología.
Enfoque familiar y comunitario
Se implicó a la pareja en la educación diabetológica y en el aprendizaje del manejo de la enfermedad.
El paciente convivía con su pareja y mantenía actividad laboral activa. Desde Atención Primaria se implicó a su entorno en el aprendizaje del tratamiento y se favoreció la adquisición progresiva de autonomía en el manejo de la enfermedad.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Diabetes mellitus tipo 1B de debut no cetósico. Como diagnóstico diferencial se planteó diabetes tipo 2, LADA y MODY. Se identificó temor a las hipoglucemias, condicionando una administración insuficiente de insulina rápida.Tratamiento y planes de actuación
Se instauró pauta basal-bolo con monitorización continua de glucosa. Desde Atención Primaria se realizó educación diabetológica estructurada sobre técnica de administración de insulina, interpretación del sensor, alimentación, actividad física, prevención y tratamiento de hipoglucemias y ajuste de dosis. Asimismo, se explicó la fase de remisión parcial ("luna de miel") para favorecer la comprensión de la disminución transitoria de los requerimientos de insulina.
Evolución
Tras revisar periódicamente los perfiles glucémicos y ajustar la insulinoterapia, el paciente disminuyó el miedo a las hipoglucemias, mejoró la adherencia y adquirió autonomía en el autocuidado. La HbA1c descendió de 13,3% a 7,1%, con desaparición de la sintomatología inicial.
La sospecha clínica desde Atención Primaria, junto con la educación diabetológica y el seguimiento longitudinal, permite un diagnóstico precoz, optimizar el tratamiento insulinoterápico y mejorar el control metabólico y la autonomía del paciente.