XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Hospitalización a domicilio
Dolor de tres días de evolución en herida quirúrgica.
Enfoque individual
Hombre de 73 años, con antecedentes de dislipemia, hipertensión, diabetes, enfermedad renal crónica (filtrado glomerular: FG 47 ml/min/1,73 m²), bloqueo auriculoventricular de 2.º grado (implantado marcapasos hace 2 meses). Tratamiento: manidipino, valsartán/hidroclorotiazida, metformina y atorvastatina. Consulta en Atención Primaria por dolor, eritema y exudado purulento en zona del marcapasos. En Urgencias presenta reactantes de fase aguda elevados.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Se orienta como infección de herida quirúrgica y marcapasos, e ingresa en hospitalización a domicilio para tratamiento intravenoso con cloxacilina. Cultivo de la herida positivo para Staphylococcus aureus sensible, con buena evolución clínica y analítica. A las dos semanas, se realiza PET-TC, compatible con infección del generador y electrocatéter. Al día siguiente inicia malestar, diarrea, vómitos y dolor abdominal difuso sin signos de irritación peritoneal. En 48 horas presenta deterioro clínico y oligoanuria. Se realiza analítica en domicilio, objetivándose fracaso renal agudo: creatinina 989 µmol/L y FG 4 ml/min/1,73m². Se considera probable etiología multifactorial: componente prerrenal por pérdidas gastrointestinales, exposición a contraste y antibiótico.
Tratamiento y planes de actuación
Se traslada a Urgencias, confirmando el deterioro renal, hiponatremia (128 mmol/L), hipopotasemia (3,18 mmol/L), hipocloremia (85 mmol/L) y acidosis metabólica, con lactato de 3,5 mmol/L. Se inicia fluidoterapia intravenosa y furosemida, sin respuesta diurética. Se indica hemodiálisis, con normalización del equilibrio ácido-base y las alteraciones metabólicas. Se sustituye cloxacilina por cefazolina, ajustada a función renal. Se ingresa en UCI para manejo especializado.
Evolución
Evolución favorable, con recuperación progresiva de la función renal y del proceso infeccioso. Se recambia el marcapasos. Se procede al alta a domicilio, con seguimiento en consultas externas.
Es fundamental valorar de forma dinámica los factores que pueden deteriorar la función renal, especialmente durante procesos agudos y ante la exposición a fármacos o contrastes, para prevenir y detectar precozmente una lesión renal aguda. Desde Atención Primaria, la identificación y seguimiento de la enfermedad renal crónica permite reconocer a los pacientes con menor reserva renal y mayor vulnerabilidad ante potenciales agresiones renales. La coordinación entre niveles asistenciales permite una rápida escalada de cuidados ante el deterioro clínico y es fundamental para el manejo integral.