IV Congreso de Residentes, JMF, Tutores y Unidades Docentes de la semFYC
20 y 21 de marzo 2026
Atención Primaria.
Paciente de 94 años con lesiones en brazos que le causan vergüenza, evitando usar manga corta.
Enfoque individual
Mujer de 94 años que acude por lesiones en miembros superiores, sin dolor, retracción muscular o signos de inflamación. Refiere que las lesiones le incomodan en verano debido a las depresiones visibles en sus brazos. No presenta otros síntomas. No antecedentes relevantes, únicamente insuficiencia venosa cronica. A la exploración se observa depresiones lineales en la piel de los brazos, que posteriormente aparecen también en miembros inferiores con el paso del tiempo. La analítica muestra eosinofilia. Posteriormente, presenta un episodio de eritema en una extremidad, sospechando inicialmente trombosis venosa superficial (TVS), un segundo episodio finalmente lleva a su derivación a Angiología, donde le realizan una ecografía Doppler en descartando TVS, pero si demuestra edema y aumento de ecogenicidad en el tejido celular subcutáneo, sin dependencia vascular, sugiriendo lesiones benignas en el tejido adiposo como lipomas.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Se realiza una analítica que muestra positividad de anticuerpos antinucleares (ANA), con presencia de anti-RNP, anti-Scl70 y anti-centrómero, por lo tanto decidiendo su derivación a Dermatología. Estos indican realización de biopsia cutánea, cuyo resultado es compatible con linfoma T paniculítico subcutáneo. Dentro de los diagnósticos diferenciales, están los siguientes: Lipoma, TVS, celulitis, eritema nodoso, tromboflebitis migratoria.
Tratamiento y planes de actuación
Se realiza PET-TC que muestra captación en el panículo adiposo, confirmando linfoma. Se inicia tratamiento con metotrexato y ácido fólico, con seguimiento multidisciplinar.
Evolución
La paciente continúa con la medicación pautada y seguimiento conjunto entre Atención Primaria y Dermatología.
Este caso resalta la importancia de la vigilancia en Atención Primaria ante lesiones cutáneas crónicas aparentemente benignas. El conocimiento del paciente y el seguimiento longitudinal permiten reevaluar diagnósticos y detectar cambios sutiles. La coordinación con otras especialidades y el uso de herramientas como la teledermatología facilitan un diagnóstico temprano y mejoran el pronóstico, incluso en patologías raras como el linfoma T paniculítico subcutáneo.