XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria.
Paciente en situación de sufrimiento percibido como intolerable, que solicitó de forma reiterada, consciente y voluntaria la prestación de ayuda para morir.
Enfoque individual
Mujer de 96 años sin historia de deterioro cognitivo con artrosis polidistrectual, dolor osteomuscular limitante y disminución de la agudeza visual que condicionan dependencia en las ABVD.
Enfoque familiar y comunitario
Buen soporte familiar, hijas la cuidan en domicilio y a pesar de la carga emocional le dan soporte en la solicitud de eutanasia y la acompañarán hasta el final, en la privacidad y confort de su hogar.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Desde el inicio se presentan las dificultades prácticas en realizar un procedimiento que aún es poco conocido en AP y se afronta el conflicto ético entre los deseos de la paciente y las convicciones de su MAP, que era objetor.
Tratamiento y planes de actuación
El primer obstáculo se presenta en encontrar otro médico dispuesto a encargarse de la paciente y de la burocracia del proceso. Secundariamente, tras acceder a la formación teórica, nos encaramos con la falta de protocolos exhaustivos y acuerdos con el Hospital de referencia que permitieran desarrollar el proceso dentro de los términos temporales establecidos por ley.
Evolución
Completado el proceso de valoración y garantías, la eutanasia se llevó a cabo en su entorno doméstico, respetando la voluntad de la paciente y proporcionando acompañamiento profesional y humano. Destaca la posición privilegiada que tenemos como equipo de AP, por la cercanía y la confianza que genera una relación longitudinal, en fomentar un ambiente más familiar y tranquilizador en un momento tan importante.
La experiencia descrita puede servir para abrir un espacio de discusión por sanitarios que atienden solicitudes de eutanasia, afrontando la complejidad clínica, ética y emocional, destacando la importancia del abordaje multidisciplinar, el conocimiento de los procedimientos legales y asistenciales, la comunicación efectiva con el paciente y su entorno, contribuyendo finalmente a mejorar la calidad de la atención al final de la vida y la toma de decisiones centrada en la persona.
Reflexionamos sobre la necesidad de tener una formación más completa, tramites establecidos y la importancia de nuestro rol como persona de confianza para los pacientes: la tranquilidad que podemos seguir transmitiendo, especialmente en este tipo de situaciones y asimismo aprender a considerar la eutanasia como el último gesto de cuidado.