XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria.
Disnea.
Enfoque individual
Mujer de 57 años, de ascendencia africana. AP: TEP masivo bilateral (2015) por elevación del factor VIII. Obesidad mórbida (IMC 46) en tratamiento con aGLP1.
Acude a control de peso tras un año en tratamiento, comenta dolor pleurítico en costado izquierdo de una semana de evolución asociado a astenia. La auscultación cardiopulmonar fue normal, el dolor se reproducía con la palpación costal, sin crepitación; diagnosticándose costocondritis. Se realiza estudio de astenia sin hallazgos relevantes.Continuamos los controles de peso con normalidad. Pasados cinco meses acude sin cita por disnea a mínimos esfuerzos: «fui a urgencias y me dijeron que tengo que adelgazar». Presenta regular estado general, taquipnea e hipofonesis hasta campos medios en hemitórax izquierdo. Se realiza radiografía de tórax donde se evidencia derrame pleural izquierdo que precisa drenaje, por lo que se remite al Servicio de Urgencias Hospitalario.
El examen del líquido pleural señala características de exudado, sugestivo de origen paraneoplásico. En la analítica de ingreso destaca: Hb 9,44 mg/dL (previa 12,4 mg/dL), VCM 94 fL, plaquetas 669.000/uL, b2-microglobulina 3,27 ug/mL, proteinograma con pico monoclonal.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Mieloma múltiple (MM) IgG-cadenas Ligeras Lambda.
Plasmocitoma que engloba el octavo arco costal con destrucción ósea.
Evolución
El MM es poco frecuente (10% de las neoplasias hematológicas). La incidencia es el doble en población negra vs blanca, con una edad de presentación precoz (edad media: 65,8 vs 69,8 años). La presentación es heterogénea pero las manifestaciones clásicas se agrupan bajo el acrónimo CRAB (Calcium elevation, Renal failure, Anemia, Bone disease).
El estigma asociado a la obesidad no solo condiciona la percepción social, sino que también puede trasladarse al ámbito sanitario y convertirse en un sesgo diagnóstico. Por ello, resulta fundamental evitar la atribución automática de los síntomas a la situación ponderal del paciente y realizar una valoración sistemática guiada por los síntomas.
Asimismo, ante el creciente uso de aGLP-1, es esencial establecer objetivos individualizados y reevaluar en visitas periódicas no solo el porcentaje de pérdida de peso sino la aparición de síntomas que puedan sugerir otra etiología. En definitiva, una atención verdaderamente centrada en el paciente exige mirar más allá de la báscula: porque, a veces, el prejuicio puede pesar más que el propio peso.


