XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria.
Mujer de 56 años que consulta por tos seca persistente, cansancio progresivo y malestar general.
Enfoque individual
Antecedentes asma en tratamiento inhalado. Presenta cuadro respiratorio agudo de varios días de evolución, sin fiebre ni datos iniciales de alarma. Durante la entrevista aparece labilidad emocional, ansiedad intensa y sensación de no poder continuar sosteniendo sus responsabilidades familiares.
Enfoque familiar y comunitario
Es cuidadora principal de sus progenitores. Al explorar qué significaría para ella enfermar, identifica como temor central dejar de poder cuidarlos y perder su capacidad de sostén familiar. Coexisten conflicto conyugal con planteamiento de separación y elevada complejidad familiar, con necesidades de apoyo de su hijo y cambios recientes en la dinámica familiar. Expresa afecto y aceptación hacia él junto con miedo, culpa, tristeza y agotamiento.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Se identifica cuadro respiratorio agudo sin criterios iniciales de gravedad, ansiedad intensa, sobrecarga cuidadora y sufrimiento familiar complejo. Como diagnóstico diferencial se consideran trastorno adaptativo, trastorno de ansiedad y episodio depresivo.
Tratamiento y planes de actuación
Se aborda la demanda respiratoria, se realiza contención emocional, valoración inicial de seguridad y exploración de apoyos. Se acuerda seguimiento longitudinal desde Atención Primaria y se tramita interconsulta con Salud Mental.
Evolución
En contacto posterior, la paciente refiere encontrarse bien. Su padre presenta mayor funcionalidad tras una intervención quirúrgica. La interconsulta con Salud Mental ha sido aceptada y existe cita de atención hospitalaria programada. La valoración especializada permanece pendiente a fecha de cierre de la comunicación, por lo que no se infieren resultados no observados.
Una demanda somática puede revelar sufrimiento familiar complejo sin reducirse a una explicación exclusivamente psicológica. Explorar qué significa enfermar, quién depende de la persona y con qué apoyos cuenta permitió identificar sobrecarga cuidadora y orientar un plan longitudinal. La Medicina de Familia integra seguridad biomédica, biografía, vínculos y contexto, preservando la incertidumbre y evitando culpabilizar o patologizar a los miembros de la familia.