XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria.
Lumbalgia de tres semanas de evolución tras sobreesfuerzo. Reconsulta tres semanas después por persistencia del dolor y escasa mejoría, asociando cansancio progresivo y despertares nocturnos por dolor.
Enfoque individual
Antecedentes personales: hipertensión arterial, dislipemia y tabaquismo acumulado de 35 paquetes/año. Sin antecedentes oncológicos conocidos. Jubilado.
Anamnesis: dolor lumbar bajo inicialmente mecánico, sin irradiación clara ni síntomas neurológicos. En la reconsulta niega fiebre y pérdida de control esfinteriano.
Exploración: inicialmente contractura paravertebral lumbar y limitación dolorosa leve de la flexión, sin focalidad neurológica.
Pruebas complementarias: hemograma y bioquímica: anemia normocítica (Hb 11,2 g/dL), VSG 96 mm/h y creatinina 1,42 mg/dL. Radiografía lumbar: aplastamiento vertebral leve de L2 y osteopenia difusa. Proteinograma: pico monoclonal IgG kappa. Estudio medular: infiltración plasmocitaria compatible con mieloma múltiple. TAC: múltiples lesiones líticas vertebrales y costales.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Inicialmente se orientó como lumbalgia mecánica. La persistencia, dolor nocturno, cansancio, anemia, elevación marcada de VSG y deterioro renal constituyeron signos de alarma. Se reconsideró el diagnóstico diferencial de lumbalgia y se sospechó gammapatía monoclonal, confirmándose finalmente mieloma múltiple con afectación ósea.
Tratamiento y planes de actuación
Inicialmente se pautó tratamiento analgésico con AINE y recomendaciones posturales. Ante la mala evolución se realizó reevaluación, ampliación del estudio y derivación preferente a Hematología. Tras la confirmación inició tratamiento específico, con buena respuesta clínica inicial y mejoría del dolor.
Evolución
La reevaluación longitudinal permitió identificar signos de alarma y acelerar el diagnóstico de mieloma múltiple.
La lumbalgia mecánica reprsenta un proceso extremadamente prevalente en Atención Primaria, y en la mayoría de los casos, corresponde a la patología mecánica benigna. No obstante, la presencia de signos de alarma debe hacer reconsiderar diagnósticos menos frecuentes pero potencialmente graves. Este caso pone de manifiesto la importancia de evitar sesgos de anclaje diagnóstico en patologías prevalentes y resalta el valor del médico de familia en la detección precoz de enfermedades hematológicas. Conclusiones extraídas del caso clínico:
La lumbalgia persistente o con mala evolución requiere reevaluación clínica.
El dolor nocturno y la afectación sistémica deben considerarse signos de alarma.
La Atención Primaria desempeña un papel fundamental en el diagnóstico precoz de mieloma múltiple.
El seguimiento longitudinal ayuda a minimizar errores diagnósticos y sesgos cognitivos.