XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria.
Diplopía de inicio brusco.
Enfoque individual
Antecedentes personales: Alergia a penicilina y ácido acetilsalicílico. Exfumador, hipertensión arterial, bronquitis crónica, hipoacusia neurosensorial bilateral, vitíligo.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Hombre de 80 años que consulta por un cuadro de tres días de evolución de diplopía vertical intermitente, asociada a destellos en el ojo izquierdo. En la exploración neurológica se encontraba consciente y orientado, sin alteraciones del lenguaje ni déficits motores o sensitivos. Destacaba una leve limitación para la infraversión e introversión del ojo izquierdo.
Ante la sospecha de patología neurológica aguda se derivó al servicio de Urgencias. La analítica, el electrocardiograma y la tomografía computarizada craneal fueron normales.
Tratamiento y planes de actuación
Tratamiento con antiagregante.
Evolución
El paciente experimentó mejoría inicial, pero cuatro días después acudió nuevamente a Atención Primaria por aparición de ptosis palpebral derecha. Refirió empeoramiento vespertino y mejoría matutina, sin disfagia, disartria, disnea ni debilidad muscular generalizada. La evolución clínica hizo sospechar una enfermedad neurológica, por lo que fue remitido nuevamente a Urgencias.
En el estudio hospitalario se ingresó en neurología donde se realizó resonancia magnética de mediastino, sin evidencia de timoma. El estudio electromiográfico mediante SFEMG mostró alteración compatible con trastorno de la placa neuromuscular y los anticuerpos frente al receptor de acetilcolina fueron claramente positivos (4,14 nmol/L; positivo >0,20 nmol/L), estableciéndose el diagnóstico definitivo de miastenia gravis.
La miastenia gravis puede debutar en edades avanzadas con síntomas exclusivamente oculares, simulando una mononeuropatía craneal microvascular. En este caso, la reevaluación clínica en Atención Primaria y una anamnesis dirigida permitieron identificar datos clave como la ptosis contralateral, fluctuación de los síntomas y predominio vespertino que orientaron hacia el diagnóstico correcto. Este caso pone de manifiesto la importancia del seguimiento evolutivo, la exploración neurológica repetida y la reconsideración del diagnóstico inicial cuando aparecen hallazgos discordantes. El médico de familia desempeña un papel esencial en la detección precoz de enfermedades neuromusculares, facilitando una derivación oportuna y evitando retrasos diagnósticos que podrían favorecer complicaciones potencialmente graves, como la afectación bulbar o la crisis miasténica.