XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria (AP).
Mujer de 82 años que acude por sensación de mareo e inestabilidad de varios días de evolución, coincidiendo con cifras tensionales bajas en domicilio.
Enfoque individual
Antecedentes personales de hipertensión arterial, dislipemia, insomnio y temblor esencial. Había sido estudiada hace dos años por Digestivo por dolor abdominal inespecífico, con colonoscopia y otras pruebas complementarias sin hallazgos relevantes, siendo finalmente orientada como trastorno funcional y dada de alta. Posteriormente, inicia episodios intermitentes de diarrea, de aproximadamente 6 meses de evolución, por los que no había consultado hasta hacía 1 mes. En ese momento se realiza estudio con coprocultivos negativos, calprotectina fecal de 219 µg/g y analítica sin alteraciones relevantes, incluyendo hemograma, función renal, iones, albúmina, reactantes de fase aguda y estudio de enfermedad celíaca.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
En la actual consulta, la paciente aporta cifras tensionales domiciliarias de aproximadamente 90/60 mmHg. Ante la situación clínica, se revisa de forma integral la medicación. Se identifica el tratamiento con olmesartán/hidroclorotiazida, estando el primer fármaco asociado a una infrecuente enteropatía tipo sprue-like, caracterizada por diarrea crónica que puede aparecer tras periodos prolongados de tratamiento. Al indagar, la paciente comenta comienzo de alteración en las deposiciones unos 10 meses después de iniciar dicho tratamiento.
Tratamiento y planes de actuación
Se plantea como posible causa de la diarrea y, dada la situación de cifras tensionales bajas, se decide retirar olmesartán manteniendo hidroclorotiazida, y realizar seguimiento estrecho en Atención Primaria.
Evolución
A la semana, las cifras tensionales se mantienen entre 110-120/70-80 mmHg y la paciente refiere mejoría de la sintomatología, tanto de inestabilidad como digestiva. Un mes después, la calprotectina fecal desciende hasta 97 µg/g.
La diarrea crónica requiere un abordaje integral que incluya la revisión sistemática de la medicación. La sospecha de enteropatía asociada a olmesartán permitió evitar la realización de nuevas exploraciones invasivas y establecer un plan terapéutico y de seguimiento desde Atención Primaria. El caso destaca el valor del razonamiento clínico, la atención longitudinal y la revisión de la medicación como evento para evitar la cascada terapéutica, mejorando así la seguridad del paciente.