IV Congreso de Residentes, JMF, Tutores y Unidades Docentes de la semFYC
20 y 21 de marzo 2026
Enfoque individual
Antecedentes personales: no alergias medicamentosas conocidas. Diabetes mellitus tipo 2 sin tratamiento, hipertensión arterial e hiperuricemia con buen control. Apendicectomía y fístula perianal. Tratamiento: Enalapril 20 mg, Omeprazol 20 mg, Rosuvastatina 20 mg, Lormetazepam 2 mg, Indapamida 1,5 mg, Febuxostat 80 mg.
Anamnesis: hombre de 68 años que refiere sensación de hipoestesia en hemicara izquierda de 3 semanas de evolución que apareció al despertarse de la siesta, y manteniéndose sin cambios. No progresión ni remisión. No otro déficit focal neurológico. Niega cefalea. Hace 20 años tuvo una parálisis facial a frigore resuelto. No síndrome constitucional, cambios de tratamiento ni desencadenantes.
Exploración: Tensión arterial: 135/84, frecuencia cardíaca 82 latidos por minuto. Buen nivel de consciencia. Lenguaje adecuado, sin alteraciones, no disartria ni afasias. Campimetría por confrontación normal. Pupilas isocóricas y normorreactivas. No asimetría facial, resto de pares craneales normales. Balance motor 5/5 en las extremidades. Hipoestesia en región faciobraquiocrural izquierda, e hiperalgesia al pinchazo a nivel hemifacial izquierdo. Reflejos osteomusculares hipoactivos en miembros superiores, arreflexia en inferiores. Reflejo cutáneo-plantar indiferente. Romberg negativo, marcha sin alteraciones. Auscultación cardíaca: rítmica sin soplos.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Accidente cerebrovascular vs tumor cerebral vs esclerosis múltiple.
Tratamiento y planes de actuación
Tras historia clínica, se decide derivación al paciente a Urgencias.
Evolución
En urgencias se realiza tomografía computarizada cerebral observándose lesión isquémica subaguda talámica derecha en evolución. Es valorado por Neurología, ingresando para completar estudio, observándose en resonancia magnética (RM) dos lesiones frontal derecha y talámica ipsilateral impresionando de glioma. Se presenta el caso al comité de tumores que recomiendan RM perfusión y proseguir estudio por Neurocirugía, quien indica biopsia siendo el resultado finalmente un glioblastoma grado IV. Mientras tanto, el paciente acude a fisioterapia para mantener funcionalidad, pendiente de actitud terapéutica.
Un diagnóstico neurológico temprano permite identificar signos de alarma, lo que facilita una intervención o derivación oportuna, mejorando la coordinación con hospitalaria. Esto puede modificar de forma significativa el pronóstico, reducir discapacidad y evitar complicaciones potencialmente irreversibles. El Médico de Familia, al adoptar una actitud vigilante y sistemática frente a síntomas neurológicos, actúa como primer filtro de seguridad, disminuyendo el riesgo de infradiagnóstico o retrasos, evitando pruebas innecesarias.