XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Describir el aprendizaje sobre longitudinalidad, atención domiciliaria y abordaje familiar adquirido durante el seguimiento de un paciente con enfermedad oncológica avanzada.
Al inicio de la residencia se comienza el seguimiento de un paciente de 82 años recientemente diagnosticado de cáncer de pulmón avanzado. El acompañamiento permitió conocer la evolución desde el inicio del tratamiento oncológico, pasando por múltiples ingresos hospitalarios y un progresivo deterioro clínico, hasta la transición a cuidados paliativos en domicilio.
Durante este periodo se realizaron consultas y visitas domiciliarias, control sintomático, conversaciones sobre pronóstico y final de vida y coordinación con Enfermería, Oncología y Cuidados Paliativos.
La longitudinalidad permitió conocer también a su esposa, hija y nieta. Las consultas de los familiares y el acompañamiento de su esposa durante la progresión de la enfermedad mostraron cómo la enfermedad avanzada afecta a todo el entorno familiar. La consulta y el domicilio se convirtieron en espacios para atender necesidades clínicas, emocionales y familiares.
Esta experiencia permitió comprender uno de los valores diferenciales de la Medicina de Familia: acompañar al paciente a lo largo del tiempo y conocer su contexto cuando la enfermedad transforma su vida y la de quienes le rodean.
El seguimiento continuado, la atención domiciliaria y la coordinación entre niveles asistenciales favorecen una atención integral al final de la vida y el acompañamiento del duelo anticipado. Incluso cuando disminuyen las posibilidades terapéuticas, permanecen tres funciones esenciales: cuidar, acompañar y estar.