XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria.
Dolor en rodilla izquierda, posteriormente bilateral.
Enfoque individual
Mujer de 68 años con dislipidemia y ERGE en tratamiento farmacológico, en tratamiento con simvastatina 10 mg/día desde hace 20 años. Consulta por dolor en rodilla izquierda de 3 semanas, con ligera tumefacción poplítea y molestia a la flexión, sin edema articular ni de la extremidad. Se pauta ibuprofeno con seguimiento evolutivo. En analítica anual solicitada por la paciente, perfil lipídico sin alteraciones relevantes (LDL 113 mg/dL). Una semana después reconsulta por dolor ya bilateral, de mayor intensidad con la deambulación y al subir escaleras. Ante ausencia de mejoría, se solicitan radiografías de ambas rodillas, sin hallazgos significativos. Ante la persistencia, se realiza nueva anamnesis dirigida, precisando la paciente que el dolor se localiza en la musculatura distal de ambos cuádriceps, no en las articulaciones.
Enfoque familiar y comunitario
No se identifican factores familiares ni comunitarios relevantes para el proceso.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Ante dolor bilateral en cuádriceps sin correlato radiológico ni articular, se plantea diagnóstico diferencial con patología osteoarticular, polimialgia reumática y síntomas musculares asociados a estatinas (SAMS). El tratamiento prolongado con simvastatina orienta hacia esta última posibilidad. Se identifica como problema la dificultad inicial para diferenciar artralgia de mialgia sin una anamnesis dirigida.
Tratamiento y planes de actuación
Se decide suspensión temporal de simvastatina 10 mg/día, con seguimiento evolutivo mediante control telefónico, pendiente de reevaluar riesgo cardiovascular y valorar reinicio, modificación o alternativa hipolipemiante.
Evolución
A las 48 horas de la retirada, la paciente refiere mejoría sintomática marcada, reforzando la sospecha de SAMS por la relación temporal.
El caso resalta la importancia de revisar la medicación crónica ante síntomas musculoesqueléticos persistentes, incluso con fármacos bien tolerados durante años. La anamnesis dirigida permitió diferenciar artralgia de mialgia, evitando pruebas y tratamientos innecesarios. La aparición tardía de SAMS no debe descartar su relación con estatinas; ante la sospecha, es clave valorar la relación temporal, descartar otras causas y reevaluar la estrategia hipolipemiante según el riesgo cardiovascular individual.