XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Servicio de urgencias.
Mujer de 82 años que acude a Urgencias por un cuadro de delirium mixto de inicio agudo, asociado a vómitos, malestar general y deterioro funcional, sin un foco infeccioso evidente.
Enfoque individual
Como antecedentes presentaba hipertensión arterial, anemia y deterioro cognitivo leve. Basalmente mostraba dependencia moderada (Barthel 50/100) y fragilidad (VIG-Frail 0,44). En la exploración destacaban febrícula (37,5 °C), taquipnea y dolor abdominal difuso. Inicialmente se orienta como fecaloma pero ante empeoramiento del estado general se amplía estudio con tomografía abdominal.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Delirium secundario a shock séptico de origen ginecológico por piometra. Se planteó diagnóstico diferencial con infección urinaria, neumonía, infección intraabdominal, encefalopatía metabólica y otras causas frecuentes de delirium en el paciente anciano.
Tratamiento y planes de actuación
Se instauró antibioterapia dirigida con ampicilina y clindamicina, asociada al drenaje de la colección uterina.
Evolución
Pese al tratamiento precoz, la paciente evolucionó a shock séptico con fracaso multiorgánico. Tras una valoración geriátrica integral y una deliberación compartida con la familia, se consensuó la limitación de medidas invasivas, priorizando el confort y el control sintomático hasta el fallecimiento.
En Atención Primaria, el delirium de inicio agudo debe interpretarse como un signo de alarma que obliga a descartar patología potencialmente grave, incluso en ausencia de síntomas específicos. Este caso pone de manifiesto la importancia de ampliar el diagnóstico diferencial ante presentaciones atípicas e incluir causas infrecuentes, favoreciendo un diagnóstico precoz y un abordaje multidisciplinar que optimice la atención al paciente.



