XXXV Congreso de Comunicación y Salud
7, 8 y 9 de mayo 2026
Enfoque individual
NAMC. Exfumadora de 1 paquete/diario hace más de 20 años. No hábitos tóxicos. IMC 23,93.
DM2 en tratamiento con ADO. Dislipemia en tratamiento con estatinas.
Menarquia (13 años). Menopausia natural (44 años). G4P3A1E0C0
EF: abdomen blando depresible, no doloroso a la palpación superficial ni profunda. Genitales externos: vagina normal, cérvix de multípara, útero y anejos sin patología palpable.
Eco TV: Útero en anteflexión 55x28x48mm, con ecos homogéneos y vascularización periférica. Endometrio lineal. Douglas libre.
PAP (05/2025): negativo para lesión intraepitelial o malignidad. Ca 125 (05/2025) 6,7 U/mL
Mamografía con contraste-Ecografía (mayo 2025): BIRADS 2.
Enfoque familiar y comunitario
Hermana: cáncer de ovario a los 56 años, fallecida por ese motivo.
Hermana: cáncer de mama a los 67 años, portadora (RAD51D).
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Tratamiento y planes de actuación
Tras diagnóstico de portadora del gen RAD51D, se le informa a la paciente del mismo y las posibilidades de actuación planteando la opción de la anexectomía bilateral. Se informa a la paciente.
Se reunió el comité de CHF tras revisar los antecedentes se decide realizar seguimiento clínico de las mamas cada 6 meses y solicitar estudio radiológico mamario con contraste anual.
Se recomienda cribar a familiares.
Evolución
AP tras anexectomía bilateral profiláctica laparoscópica: carcinoma seroso de alto grado que afecta a trompa 1, resto sin alteraciones. IHQ: P53 mutada. WT1, PAX8 positivos. Rc. de estrógenos negativos.
Resultados de AP tras linfadenectomía paraaórtica + linfadenectomía pélvica bilateral + omenectomía + histerectomía + resección peritoneal en flancos para estadificación: negativos para malignidad.
Los médicos que poseen buenas habilidades comunicativas detectan con mayor precisión los problemas de sus pacientes. Estos presentan mejores resultados en su salud, perciben la atención recibida como más comprensiva, cercana y satisfactoria.
Una comunicación eficaz médico-paciente implica beneficios para ambas partes: diagnóstico preciso, recuperación costo-efectiva de los pacientes, correcta adherencia al tratamiento y mejorar el bienestar emocional.
Especialmente en el caso de comunicar una mala noticia hay que recalcar la importancia de la comunicación no verbal pues la mayor parte del mensaje (>50%) se transmite por esa vía y es clave en mantener nuestra relación con los pacientes pero también a la hora de realizar correctamente nuestro trabajo.