XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria.
Coloración anaranjada de palmas y plantas.
Enfoque individual
Anamnesis: Mujer de 70 años, sin hábitos tóxicos ni alergias medicamentosas. Antecedentes de diabetes mellitus tipo 2 mal controlada con retinopatía diabética, hipertensión arterial, hipotiroidismo post-tiroidectomía y fibromialgia. Colecistectomía el mes previo. Tratamiento habitual con metformina, dapagliflozina, insulina glargina, simvastatina, bisoprolol, losartán, levotiroxina; tramadol y paracetamol si precisa.
Consulta por coloración anaranjada en palmas y plantas, sin otra sintomatología. Niega cambios dietéticos salvo aumento del consumo de tomate y no toma suplementos alimenticios.
Exploración: Buen estado general, constantes normales. Coloración anaranjada palmoplantar, sin afectación del resto de la piel ni ictericia escleral. Abdomen blando, depresible y no doloroso con Murphy negativo.
Pruebas complementarias: Glucosa 135 mg/dL, HbA1c 9,0 %, bilirrubina y transaminasas normales. Serologías para VHB y VHC negativas.
Enfoque familiar y comunitario
Residencia habitual en zona de cultivo de hortalizas, especialmente el tomate.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Sospecha principal: estado de hiperglucemia mantenida con un consumo elevado de licopenos asociado.
Se descartan otros diagnósticos diferenciales como son: ictericia por enfermedad hepatobiliar y carotenemia por alimentos ricos en betacaroteno.
Tratamiento y planes de actuación
Se inicia desde Atención Primaria (AP) un plan de controles más estrechos de la glucemia (basal y glucosilada) para reducir esta posible complicación crónica de la diabetes. Para ello se intensifica el control glucémico, se aumenta la insulina lenta y se programa control analítico en 3 meses. Además, se recomienda la reducción del consumo de alimentos ricos en licopenos, especialmente tomate.
Evolución
En controles posteriores disminuye la coloración anaranjada de palmas y plantas tras reducir la ingesta de tomate, sin aparición de otros síntomas. Continúa con glucemias de difícil control.
Este caso pone en relieve la importancia de integrar persona, patologías y entorno en Atención Primaria. Aunque la carotenemia se asocia habitualmente al consumo de betacarotenos, existen otras causas. La hiperglucemia mantenida puede favorecerla por glucosilación no enzimática del colágeno, mientras que los lipocarotenos del tomate también pueden producir esta coloración. Es importante no olvidarlo, especialmente en países con dieta mediterránea donde el tomate es un alimento predominante. Es la suma de conocer al paciente, su patología y su entorno, la que lleva al diagnóstico final.